El noruego Alexander Rybak ganó el Festival de Eurovisión 2009

  • Moscú, 16 may (EFE).- El cantante noruego de origen bielorruso Alexander Rybak, de 23 años, ganó hoy el 54 Festival de Eurovisión con la canción "Fairytale" ("Cuento de hadas") en la final celebrada en el pabellón Olimpíyski de Moscú.

Soraya recibió sólo los votos de Andorra, Portugal, Suiza y Grecia

Soraya recibió sólo los votos de Andorra, Portugal, Suiza y Grecia

Moscú, 16 may (EFE).- El cantante noruego de origen bielorruso Alexander Rybak, de 23 años, ganó hoy el 54 Festival de Eurovisión con la canción "Fairytale" ("Cuento de hadas") en la final celebrada en el pabellón Olimpíyski de Moscú.

La española Soraya, que defendía "La noche es para mí", quedó en penúltimo lugar, empatada a 23 votos con el lituano Sasha Son, y sólo por delante de Finlandia.

En segundo y tercer lugar quedaron, respectivamente, la islandesa Yohanna con "Is it true?" y los representantes de Azerbaiyán, Aysel & Arash, con "Always".

"Sois el mejor público del mundo", agradeció Rybak antes de interpretar por segunda vez, ya como ganador de Eurovisión 2009, la canción que le dio la victoria, la más amplia en la historia del concurso europeo de la canción.

El representante de Noruega obtuvo un total de 387 votos y casi dobló la votación de Yohanna, que consiguió 218 y que desplazó del podio a favoritas como Jade Ewen (Reino Unido) y Hadise (Turquía).

"¡Es el ganador absoluto!", exclamó al referirse a Rybak el cantante ruso Filip Kirkórov, que comentó el desarrollo de la Final para el Canal Uno, la televisión pública rusa, cuando apenas se conocía la votación de una decena de los 42 países que participaron en el Festival de Eurovisión.

Esta es la tercera ocasión en que Noruega gana el Festival, pues ya lo hizo en 1985 con Bobbysocks y la canción "La Det Swinge" y en 1995 con Secret Garden y el tema "Nocturne".

Soraya, que tuvo una cálida recepción por parte del público del Olimpíyski, consiguió apenas 23 votos: 12 de Andorra, 7 de Portugal, 3 de Suiza y 1 de Grecia.

Este año se estrenó un sistema de votación mixto, que combinaba los votos de los espectadores con los de un jurado, para evitar en lo posible el favoritismo de unos países hacia otros por razones de vecindad o lazos históricos y culturales.