Pajaro Sunrise, el dúo que fue trío y ahora proyecto en solitario, en Madrid

  • Barcelona, 19 may (EFE).- Hace tres años, un dúo leonés, Pajaro Sunrise, debutó con un precioso disco de pop campestre. Convertido en trío para una gira por Europa, mañana presenta en Madrid su segundo disco, "Done/Undone", cuando ya sólo queda un componente, ha explicado a Efe el único superviviente, Yuri Méndez.

Barcelona, 19 may (EFE).- Hace tres años, un dúo leonés, Pajaro Sunrise, debutó con un precioso disco de pop campestre. Convertido en trío para una gira por Europa, mañana presenta en Madrid su segundo disco, "Done/Undone", cuando ya sólo queda un componente, ha explicado a Efe el único superviviente, Yuri Méndez.

Méndez, de 29 años, formó en 2005 Pajaro Sunrise con Pepe López, cuyo debut, homónimo, tuvo excelentes críticas y "esperando nada,se desarrolló mucho", y les llevó a girar por Alemania, Suiza, Austria, Holanda, Bélgica y la República Checa, para lo que reclutaron a otro leonés, Mario Delgado.

Y aunque "Done/Undone" (Lovemonk) empezó siendo un trabajo de trío, la banda se deshizo durante la grabación y el resultado fue un álbum en el que conviven algunas de las canciones que originalmente estaban destinadas al grupo con otras muchas que Yuri había grabado por su cuenta.

El resultado son 22 piezas de pop-folk primoroso, donde la electrónica cohabita con el beatbox y los sonidos acústicos, como "Come down", "Beggar/lover", "Disabled", "The things you cherish most", "Kinda fantastic", "Better leave" o una versión de Springsteen, "Hungry heart".

Según Yuri Méndez, al inicio de la grabación "el debate acerca de las canciones" pudo con el trío, además de la distancia: él decidió quedarse a vivir en Madrid, y Pepe y Mario volvieron a León. "Además -explica Yuri-, Pepe perdió el interés al llegar el verano y era como acabarlo obligado. Yo tenía una idea clara de por dónde llevar el disco, pero no había manera de ponernos de acuerdo".

Méndez acabó las mezclas con Delgado, que abandonó el grupo poco antes de la salida del álbum, coincidiendo con una serie de "momentos complicados personales" de cada uno, aunque Yuri destaca que siguen teniendo "una buena relación personal" entre ellos, por lo que no ha sido "una ruptura traumática".

Al final, y para respetar el trabajo de los otros dos y no cambiarlo todo, decidió incluir las canciones compuestas en trío y añadir otras suyas que casaban con el álbum, hasta completar un doble disco cuya temática de "antes y después" le sirve de "testamento de una época".

Así, la primera parte, "Done", se refiere "al lado más oscuro,a lo hecho, lo acabado y con posibilidades agotadas", y la segunda, "Undone", trata de "lo no hecho, de las posibilidades de algo nuevo, del lado más optimista".

Porque, como recalca Yuri, "el grupo como era ya no existe, y si éste el último disco de Pajaro Sunrise o habrá más, ya se verá. Ahora no veo claro un tercer disco, estoy saturado". "Todo está muy cerca y estoy en pleno proceso de asumir el divorcio", señala.

Yuri, con nuevos colaboradores como Esther o Fabián, de Amigos Imaginarios, ha vuelto a actuar en directo, en una formación que incluye violín, bajo o acordeón, y que llegará mañana a Madrid -Moby Dick-, mientras que el 29 de mayo estará en la tienda Rift Shop de Barcelona, dentro del Primavera Sound.

En junio, llevará "Done/Undone" a Oporto -día 4-, Lisboa -día 5-, y Coimbra -día 6-, el día 21 estará en el Auditorio de Murcia y para julio tiene previsto actuar en Japón y Portugal de nuevo, mientras que visitará diversas ciudades españolas tras el verano -excepto un festival en Tarragona en pleno estío-.

Mientras tanto, seguirá componiendo para 'spots' publicitarios -"Kinda fantastic" suena hace meses en un anuncio-, o incluirá sus temas en películas como "El lince perdido", un filme de animación dirigido por Sergio de la Puente y producido por Antonio Banderas.

"Si no fuera por estas cosas, no podría vivir de la música", explica Yuri Méndez, cuyo segundo disco se licenciará también en Japón, Alemania, Corea del Sur, Portugal, Austria y Holanda.

Rafa Quílez