Simple Minds regresan a sus orígenes con "Graffiti Soul"

  • Madrid, 24 may (EFE).- Simple Minds, la banda escocesa que en 1985 revolucionó el panorama musical con su "Don't you (forget about me)", sigue dando guerra. Su nuevo trabajo, "Graffiti Soul", a la venta este martes, es una vuelta a los orígenes en un intento por superar la falta de acogida que han tenido sus últimos discos.

Simple Minds regresan a sus orígenes con "Graffiti Soul"

Simple Minds regresan a sus orígenes con "Graffiti Soul"

Madrid, 24 may (EFE).- Simple Minds, la banda escocesa que en 1985 revolucionó el panorama musical con su "Don't you (forget about me)", sigue dando guerra. Su nuevo trabajo, "Graffiti Soul", a la venta este martes, es una vuelta a los orígenes en un intento por superar la falta de acogida que han tenido sus últimos discos.

"Graffiti Soul" se compone de catorce canciones en las que el rock progresivo y el sonido experimental de los primeros Simple Minds vuelve a recrearse con temas como "Lights travels", "Kiss and fly" o "This is it", un "ejemplo de ese viaje al pasado", explica por teléfono a EFE Jim Kerr.

El líder de la formación escocesa tiene muy claro que algunas de estas nuevas canciones, como "Moscow Underground", le recuerdan a sus primeros trabajos "porque tiene el mismo feeling".

Para la realización de este disco, los de Simple Minds decidieron cobijarse en su santuario particular: los estudios Rockfield de Glasgow. A ese pequeño edificio, donde grabaron sus dos primeros discos -"Real to Real Cacophony" y "Empires and Dance"-, no regresaron buscando una "sensación de dejá vu", explica el cantante.

"Rockfield es uno de los pocos grandes estudios que aún están en pie", señala Kerr. "Estamos muy contentos -añade- por volver a un sitio que forma parte de nuestra historia, y de la historia de otros grandes grupos como Led Zepellin o Queen".

Allí se reunieron el guitarrista y teclista Charlie Burchill, el bajo Eddie Duffy, el batería Mel Gaynor y el propio Kerr para engendrar "Graffiti Soul".

La visión de Kerr sobre el disco es "optimista", ya que "la reacción del público ha sido muy positiva, porque mezcla a los Simple Minds más clásicos con unos toques de modernidad muy interesantes".

"Las críticas hasta ahora han dicho", puntualiza el cantante, "que es el mejor álbum de Simple Minds en 20 años, con un compendio de energía, vitalidad y compromiso".

Con la idea principal de hacer "melodías agradables" e inspirar "sentimientos, energía y buen ambiente", apunta Kerr, Simple Minds trata de "dejar una huella en aquellos que escuchan nuestros discos".

El álbum se sostiene, según el líder de la formación, "sobre una serie de temas como el movimiento, viajar, la transición_". "Se trata de pasar -sentencia- por muchas experiencias distintas, pero sin desconectar de tu vida real".

Han sido cuatro años sin lanzamientos, un período de silencio que Kerr aduce a la gira del "30 Years Live", que fue "maravillosa", y tras la que tardaron "unos meses" en acostumbrarse a la vida normal. La posterior bancarrota de su discográfica y la búsqueda de una nueva (Universal), explican el otro inconveniente que la banda tuvo que solventar antes de publicar "Graffiti Soul".

Kerr, hablando en nombre de Simple Minds, afirma sentirse "honrado y afortunado por alcanzar esos treinta años de carrera". "Estamos muy agradecidos -amplía- por haber tenido esta oportunidad y ese público maravilloso", y aprovecha para reivindicar la fortaleza de la banda por no haberse rendido "cuando las cosas no salían bien".

Junto a la edición normal, que incluye tan sólo "Graffiti Soul", se pondrá a la venta una edición deluxe que incluirá un segundo disco de versiones titulado "Searching For The Lost Boys", en el que se encuentran versiones de temas de artistas como Neil Young, Thin Lizzy, Massive Attack o The Beach Boys.

Julio Soria