Un "trovador" llamado Iggy Pop

  • Madrid, 25 may (EFE).- "Harto de escuchar a un puñado de brutos idiotas golpeando guitarras para hacer música mala", Iggy Pop se ha aficionado a ese jazz clásico de "Nueva Orleans, tipo Louis Armstrong o Jelly Roll Morton...", de ahí que uno de los padres del punk reaparezca convertido en "crooner" en el disco "Preliminaires".

Un "trovador" llamado Iggy Pop

Un "trovador" llamado Iggy Pop

Madrid, 25 may (EFE).- "Harto de escuchar a un puñado de brutos idiotas golpeando guitarras para hacer música mala", Iggy Pop se ha aficionado a ese jazz clásico de "Nueva Orleans, tipo Louis Armstrong o Jelly Roll Morton...", de ahí que uno de los padres del punk reaparezca convertido en "crooner" en el disco "Preliminaires".

Es el mismísimo Iggy Pop, con más de 25 álbumes publicados, el que explica en el libreto del disco que esto de ponerse un esmoquin y grabar clásicos de Antonio Carlos Jobim o Jacques Prévert es por la sencilla razón de que siempre le gustaron "las baladas tranquilas".

En "Preliminares" están claras las influencias de la canción francesa y del jazz de Nueva Orleans, además de inspiraciones confesas en la obra del poeta, novelista y ensayista francés Michel Houellebecq. "Hace unos años leí algunos de sus poemas traducidos y me identifiqué mucho con él, aunque me hizo sentir muy triste", escribe el músico de Michigan.

A sus 62 años, el siempre revolucionario e innovador Iggy Pop da una vuelta de tuerca a su carrera y deja a un lado aquellas actuaciones en las que saltaba desnudo al escenario, se embadurnaba con carne cruda y mantequilla, e incluso se laceraba el pecho con trozos de botellas, para convertirse en un chico formal.

Y es que el que fuera cantante y líder de The Stooges, banda pionera del punk entre finales de los 60 y principios de los 70, y tras 25 años de carrera en solitario, con temas como "Search & destroy", "Lust for life", "I'm bored" o "Candy", se ha dejado llevar por la melancolía del libro "La posibilidad de una isla", de Houellebecq.

"El libro trata sobre muerte, sexo, el fin de la raza humana y unas cuantas cosas más bastante graciosas. Lo leí en un hotel solitario de la costa francesa con gran placer y en mi mente iba creando la música que escuchaba en mi alma mientras lo leía", señala el músico.

"Luego -añade- un día un hombre me escribió pidiéndome una canción para un documental sobre Michel H, su vida, su persona y su intento de dirigir una película de su propio libro. El proyecto fue creciendo y creciendo, descubrí cómo las emociones que me provocaba la lectura se iban transformando ellas mismas en música. En cierta manera ignoré la película y escribí música para el libro".

Entre los cortes de "Préliminaires", para el que ha contado con la ayuda de su amigo el productor Hal Cragin, Iggy Pop versiona el clásico de Joseph Kosma y Jacques Prévert, "Les feuilles mortes, ya interpretado por especialistas en el género como Yves Montand, Nat King Cole, Edith Piaf o Juliette Greco

En "Preliminaires", un título con claras referencias al juego amoroso, también hay canciones como "How Insensitive", de Antonio Carlos Jobim, y otras como "I want to go to the beach" o "He's dead/she's alive", compuestas por él.

Para la imagen del álbum ha contado con la novelista gráfica y directora de cine de animación franco-iraní Marjane Satrapi, a la que Iggy Pop conoció cuando ésta le propuso que pusiese voz a uno de los personajes de su película de animación "Persepolis".

El caso es que si ya teníamos a los desaparecidos Sinatra y Dean Martin, y sus sucesores Harry Cornick Jr. y Michael Buble, ahora, aunque talludito, le toca el turno a un debutante "crooner" llamado Iggy Pop.