Von Otter dice que "es terrible cantar cosas para las que no estás preparado"

  • Madrid, 10 may (EFE).- La mezzosoprano sueca Anne Sophie von Otter, una virtuosa capaz de "bordar" a Wagner y enamorar con Elvis Costello, ha decidido regresar a sus inicios, el universo barroco, con un disco de cantatas y arias de Bach, y lo hace en el momento "justo" porque, dice, "es terrible cantar cosas para las que no estás preparado".

Von Otter dice que "es terrible cantar cosas para las que no estás preparado"

Von Otter dice que "es terrible cantar cosas para las que no estás preparado"

Madrid, 10 may (EFE).- La mezzosoprano sueca Anne Sophie von Otter, una virtuosa capaz de "bordar" a Wagner y enamorar con Elvis Costello, ha decidido regresar a sus inicios, el universo barroco, con un disco de cantatas y arias de Bach, y lo hace en el momento "justo" porque, dice, "es terrible cantar cosas para las que no estás preparado".

Von Otter (Estocolmo, 1955) cantará el próximo jueves en el Teatro de la Maestranza de Sevilla una selección de las cantatas, dúos y arias contenidos en "Bach" (Deutsche Gramophone), un disco que ha grabado, según explica en una entrevista con Efe, porque "era el momento oportuno para hacerlo. Ya no soy tan joven y sentía que tenía algo que decir".

"He aprendido lo mucho que se puede hacer con su música, cómo puedes saborear sus frases, sus larguísimas vocales y consonantes, aunque haya momentos en los que corres un gran peligro", bromea sobre la "imposibilidad" de respirar para no romper la "bellísima" línea musical de las composiciones de Johann Sebastian Bach (1685-1750).

El compositor alemán alargaba casi infinitamente algunas vocales y consonantes por su simbolismo religioso. No hay más que escuchar en el disco el gran aria "Agnus Dei" (5'33'') en el que von Otter "sólo" canta la frase "Agnus Dei, qui tollis peccata mundi miserere nobis" y lo hace al borde del "desmayo místico".

La mezzosoprano revela que la voz "ideal" para cantar "al gran padre de la música" tiene que ser "flexible", "rodear desde diferentes ángulos las notas, con vibratos muy elásticos. Es como el trabajo de un gimnasta estirando y haciendo ejercicios inverosímiles con la música".

Su primera aparición como solista fue con Bach, en los siguientes diez años cantó "mucho" de él y luego "nada". Hasta ahora.

"Había muchas cosas que quería decir, quería modelar mi voz, hacer ópera y otros trabajos que no tuvieran que ver con él sino con compositores como Shubert o Mahler, aproximarme a ellos, captar y capturar tantos matices que me interesaban. Ahora creo que es el momento justo, mi voz está preparada".

"Es importante -sostiene- cantar lo adecuado en el momento adecuado. Es terrible cantar cosas para las que no estás preparado, igual que no hacer lo que tienes que hacer".

Bach es, según esta cantante, lo que explica que existan Mahler o Shubert e incluso la música pop, y lo dice alguien que ha incluido en su repertorio desde óperas de Bartók y Berg a canciones de ABBA o Costello.

Von Otter ha elegido para el disco desde varias cantatas profanas, compuestas por Bach para el calendario luterano, a trabajos más conocidos como el dueto "Et misericordia" del "Magnificat", fragmentos de "La Pasión según San Mateo" (el aria "Erbarme mich") o el ya mencionado "Agnus Dei" de la "Misa en B minor".

"Quería que el público disfrutara tanto como yo con esas cosas menos conocidas y que son tan impresionantes", resume.

La cantante ha estado también muy involucrada en el disco "Terezín/Theresienstad" (Deustche Gramophon), una música de gran patetismo porque la compusieron los artistas judíos que estaban en el campo de concentración del mismo nombre antes de que los deportaran a Auschwitz.

Reconoce que es un trabajo "muy duro", al que ella se siente muy conectada porque su padre vivió "las atrocidades de los nazis" cuando era diplomático en Alemania en los años 40, pero que recuperar los "lieder", operetas y canciones de cabaret que hicieron Viktor Ullman y Hans Ktasa para resistir su encierro, le ha parecido "de justicia" y cree que es algo que "debería interesar a todo el mundo".

Precisamente ese repertorio, "tan especial, único e impactante", es el que le traerá el 5 de octubre al teatro de la Zarzuela de Madrid.

No volverá a España hasta el 30 de julio de 2010, cuando interpretará, en Santiago de Compostela, un repertorio aún no cerrado y habrá que esperar hasta julio de 2011 para que cante en España su primera ópera. Será en el Gran Teatro del Liceu, nada menos que con el "Tamerlano" de Handel.