Compostela acoge la exposición más completa en España de Tarsina do Amaral

  • Santiago de Compostela, 14 may (EFE).- La sede de la Fundación Caixagalicia en Compostela acoge una de las muestras más completas jamás realizadas de la pintora brasileña Tarsina do Amaral, una de las artistas sudamericanas más importantes del siglo XX.

Compostela acoge la exposición más completa en España de Tarsina do Amaral

Compostela acoge la exposición más completa en España de Tarsina do Amaral

Santiago de Compostela, 14 may (EFE).- La sede de la Fundación Caixagalicia en Compostela acoge una de las muestras más completas jamás realizadas de la pintora brasileña Tarsina do Amaral, una de las artistas sudamericanas más importantes del siglo XX.

La exposición se centra en la etapa más característica de la obra de la pintora, los años veinte, en los que do Amaral se contagió de las principales vanguardias europeas, durante sus estancias en Londres y París.

El comisario de la exposición, Juan Manuel Bonet, declaró a Efe que Tarsila "es la artista que dice Brasil mejor que nadie, inventa un Brasil que se nos ha quedado en la memoria" y es un ejemplo característico de "cómo pueden confluir diversos aspectos en la obra de un artista".

"Tarsila crea su Brasil a partir de lo que ha aprendido en Europa y de una profundización en sus raíces, en su infancia, en su pasado" dijo Bonet, quien destacó que la artista "es una de las figuras clave de una vanguardia, mal conocida entre nosotros".

La pintora brasileña reunió en su obra, desde el mundo de la hacienda y las plantaciones a la caótica ciudad de Sao Paulo, "que describe con el lenguaje que aprende de Fernand Lèger en París" y, pese al pasado esclavista de su familia, acaba reivindicando "el Brasil salvaje, antropofágico, de los devoradores de hombres", dijo el comisario de la exposición.

La muestra, inaugurada hoy en Compostela y que estará abierta hasta el 31 de julio, la integran ochenta pinturas, procedentes de museos y coleccionistas particulares brasileiros, más una completa recopilación de material sobre Tarsila, como revistas y objetos personales.

Jose Luis Méndez, director general de Caixagalicia, estimó muy necesario fomentar el turismo mediante iniciativas como la exposición compostelana de la artista brasileira, para superar la crisis económica.

Hija de una familia acomodada del estado de Sao Paulo, Tarsila do Amaral nació en 1886, viajó a Europa a principios del siglo pasado y estudió en Barcelona durante su adolescencia.

De regreso en Brasil, se casó por primera vez con un primo de su madre, matrimonio del que nació su hija Dulce, y estudió dibujo, pintura y escultura.

A principios de la década de los veinte se instaló en París acompañada de Oslwald de Andrade, donde conoció al poeta Blaise Cendrars, quien les presenta a personalidades de la vanguardia europea, como Fernand Lèger, Satie, Concteau o Brancusi.

Tarsila hace prácticas en el taller de Lèger, comienza una serie de estudios cubistas y pinta su lienzo clave, "A Negra", una de las telas más significativas del Modernismo brasileiro.

"Soy profundamente brasileña y voy a estudiar el gusto y el arte de nuestros caipiras. Espero aprender con quienes aún no han sido corrompidos por las academias", dijo do Amaral en aquella época, reivindicando la cultura popular brasileira como arte de vanguardia, un concepto que estallaría en la década de 1960 con los tropicalistas.

En 1926 expone individualmente por primera vez diecisiete lienzos en París, y se casa con Oswald de vuelta a Brasil, donde viven temporadas en Sao Paulo y otras en la hacienda familiar en Santa Teresa de Alto.

Es en ese momento en el que, junto a su marido, comienza a latir con fuerza la búsqueda de la identidad nacional brasileira en lo indígena, plasmada en el lienzo "Abaporu" y en la "Revista de Antropofagia" editada por Oswald..

El año 1929 está marcado por el hundimiento económico, que provoca la pérdida de la hacienda de Santa Teresa, por el desplome del precio del café, y por el divorcio del matrimonio.

Tarsila viaja a la URSS y pinta lienzos como "Operários", de clara tendencia socialista, y las convulsiones políticas de los años treinta en Brasil acaban con la pintora, detenida por sus contactos con la izquierda.

Después de su arresto vuelve a su mundo onírico, entre Río de Janeiro y Sao Paulo, donde muere en 1973.