La Biblioteca de Alejandría trata de recuperar su pasado mítico


La biblioteca de Alejandría intenta convertirse en un centro cultural de referencia en el país | Biblioteca de Alejandría

La biblioteca de Alejandría intenta convertirse en un centro cultural de referencia en el país | Biblioteca de Alejandría

La biblioteca de Alejandría intenta convertirse en un centro cultural de referencia en el país

La biblioteca de Alejandría intenta convertirse en un centro cultural de referencia en el país

ALEJANDRÍA (Egipto) — Es un choque de historia y cultura, donde el mar se estrella contra la costa y el pasado tantas veces relatado de Egipto entrega el testigo al futuro. Es una sociedad de simbolismo y funcionalidad, una mezcla única dentro de la estructura social altamente estratificada de Egipto.

Bienvenidos a la Bibliotheca Alexandrina, conocida en español como la Biblioteca de Alejandría, un regreso a la antigua biblioteca que, según los expertos, estaba a a sólo unos cientos de metros de su actual encarnación.

La antigua biblioteca era uno de los centros de enseñanza más avanzados del mundo. Matemáticos y filósofos como Eratóstenes o Euclides estudiaron aquí mientras otro realizaban descubrimientos astronómicos y biológicos. El edificio tuvo una muerte lenta que comenzó con la Guerra Alejandrina del año 48 d.C y acabó en el siglo III.

"La antigua Biblioteca de Alejandría definió las librerías de una manera diferente", declara la bibliotecaria jefa Sohair Wastawy. "Personificaba el conocimiento: teatro, poesía, literatura". Siete años después de su fundación, la nueva Biblioteca de Alejandría lucha por encontrar un objetivo similar para sí misma, para equilibrar su papel de centro cultural con el de repositorio del conocimiento escrito.

Diseño noruego

La idea de la nueva biblioteca data de los años 80 cuando los expertos esbozaron un proyecto para recrear la antigua biblioteca, tanto física como intelectualmente. En los años 90, el gobierno egipcio apoyó la idea y pronto un comité aprobó el diseño del entonces desconocido estudio de arquitectos noruegos Snohetta.

Con la ayuda de un equipo egipcio, los arquitectos elaboraron un plan para un edificio que representaría la misión de la biblioteca de actuar como centro neurálgico de la cultura en Egipto, con un palacio de congresos y un planetario como parte de las instalaciones. El edificio, según los planes, tendría la forma de un sol a la hora de su salida, levemente sumergido y con una piscina de agua en frente. Aún falta una parte porque, según la describe Wastawy, "el conocimiento nunca es completo".

Las instalaciones tuvieron un coste de 180 millones de euros y finalmente abrió sus puertas en 2002. "El concepto que murió con la antigua Biblioteca de Alejandría es el que hemos resucitado porque el conocimiento no es un asunto unidimensional. Se llama biblioteca debido a la antigua biblioteca, pero en realidad es un centro de conocimiento y enseñanza", declara Wastawy.

Por ello, alberga mucho más que libros: una orquesta propia realiza conciertos, el museo en el subterráneo cuenta con artefactos que representan diversas épocas de la historia egipcia y la galería presenta obras de artistas egipcios.

"El sistema de educación formal se ha deteriorado mucho en Egipto. Había que hacer algo", afirma Hoda Elmikaty, director del Planetario de la biblioteca. Sin embargo, esta aspiración ha hecho que sea objeto de críticas por intentar ser un centro cultural en el más amplio de los sentidos: se ha olvidado de su misión de albergar una amplia y nutrida colección de libros.

Lejos de las mayores del mundo

De hecho, la colección cuenta sólo con poco más de 650.000 volúmenes pese a que las estanterías pueden albergar hasta 8 millones. El sistema de bibliotecas de la Universidad de Harvard, en cambio, la segunda más grande de Estados Unidos después de la Biblioteca del Congreso, posee 16 millones de volúmenes.

Las instalaciones cuenta con un presupuesto de 12,5 millones de euros anuales, con casi 1,2 millones dedicados a adquisiciones. Debido a los numerosos programas, ha sido difícil crear una colección importante de manera rápida. Sin embargo, Wastawy sostiene que el tamaño de la colección que ella supervisa es el adecuado.

"Las bibliotecas se miden en cientos de años. En seis años hemos adquirido cerca de 100.000 volúmenes anuales. Pregúntele a cualquier bibliotecario qué tal vamos", responde. Estos volúmenes, principalmente en las estanterías más importantes, se dividen entre varias colecciones, incluyendo una oferta para niños, adolescentes y personas ciegas.

Algunos han cuestionado la independencia intelectual de la biblioteca debido a la financiación del Estado egipcio y temen que la biblioteca pueda verse obligada a no incluir libros que critiquen al gobierno.

Casi un millón y medio de personas visita anualmente la biblioteca, desde dignatarios a universitarios. Sin embargo, hasta hace poco, muy poca gente de la comunidad de Alejandría había aprovechado este recién descubierto centro cultural.

*Theodore May cubre Egipto para GlobalPost. Ha trabajo en medios locales como el Daily Star de Líbano y el Daily News de Egipto. También ha colaborado como productor con la cadena estadounidense ABC News