La pintora chilena Flavia Totoro "libera" a los perros del Museo del Prado

  • Madrid, 5 abril (EFE).- Nueve perros, de "dueños" tan dispares como Goya, Tiziano o Velázquez, han sido "liberados" por la pintora chilena Flavia Totoro en su exposición "Perros del Prado", en la que saca de sus cuadros a los canes y los reproduce en madera troquelada.

La pintora chilena Flavia Totoro "libera" a los perros del Museo del Prado

La pintora chilena Flavia Totoro "libera" a los perros del Museo del Prado

Madrid, 5 abril (EFE).- Nueve perros, de "dueños" tan dispares como Goya, Tiziano o Velázquez, han sido "liberados" por la pintora chilena Flavia Totoro en su exposición "Perros del Prado", en la que saca de sus cuadros a los canes y los reproduce en madera troquelada.

"Lo que quería era que no fuera una tela cuadrada en blanco con un perro, así que decidí sacarlos completamente y hacerlos en madera troquelada, intentando imitar en cada uno de ellos la técnica pictórica de su autor", explicó a Efe Totoro, cuya obra se expone desde este jueves en el Centro deArte Moderno, en Madrid.

En sus visitas al Museo del Prado, Totoro hacía bocetos sobre los cuadros que allí se exhiben hasta que un día se dio cuenta de que "los perros estaban en primer plano en muchos de los cuadros" y decidió "sacarlos" de la pinacoteca.

"No son protagonistas, pero sí tienen un papel importante en las obras. En la mayoría de los casos buscaban humanizar al aristócrata que era retratado", aseguró la pintora, para la que se trata de canes "con una carga densa, melancólicos, serios, no perritos falderos. Son perros del Prado en todos los sentidos".

Pero a la artista chilena le "molestaban" los paisajes y los aditivos, por lo que comenzó a probar nuevas técnicas "para limpiar" eso que le sobraba en los cuadros que creaba.

Esta exposición es el resultado de "un juego de liberación y técnica", donde los perros cobran un "rol protagónico" y nada les estorba, añadió.

La muestra, que podrá visitarse hasta el 18 de abril próximo, cuenta además con unas instalaciones lumínicas que la autora define como el "pedigrí" de los canes y que muestran al visitante la situación original de cada animal.

"Decidí hacer también unas cajas retroiluminadas con las postales de los cuadros originales pero sin sus perros, para que la luz mostrase sus siluetas", dijo Totoro, que acompañó cada imagen con un pequeño boceto en el que se ve al animal que falta y el pasillo por el que ha "escapado".