Picasso, Renoir, Degas, Chagall y Picabia muestran como era 'Paris hace 100 años' en el Centro Cultural La Claras (Murcia)

Pinturas y esculturas, del coleccionista Oscar Ghez, recorren la evolución artística y urbanística de la capital francesa

MURCIA, 3 (EUROPA PRESS)

La exposición 'París hace 100 años', patrocinada por Cajamurcia y perteneciente a la colección del Petit Palais de Ginebra, reunida por el prestigioso coleccionista Oscar Ghez, ilustra con cuadros y esculturas de autores como Picasso, Renoir, Degàs, Chagall y Picabia, entre otros, como era la capital francesa a finales del siglo XIX y principios del XX.

De este modo, la muestra, que será inaugurada hoy, a las 20.30 horas, en el Centro Cultural 'Las Claras' de Murcia, permite recorrer la compleja evolución artística y urbanística que se produjo en la capital francesa entre finales del XIX y periodo de entreguerras, con un centenar de obras de artistas como Degas, Renoir, Caillebotte, Steilen, Utrillo, Valadon, Van Dongen, Foujita, Kisling, Chagall, Picabia, Picasso, Sunyer o María Blanchard, entre otros muchos.

Al acto de presentación de la muestra acudió el gerente de la Fundación Cajamurcia, Pascual Martínez, y la profesora de Arte de la Universidad Complutense y comisaria de la exposición, María Dolores Jiménez-Blanco, quien explicó que la colección de Ghez "ofrece una mirada particular de dos fenómenos muy importantes como fueron la revolución urbanística de la ciudad de París y el nacimiento de las vanguardias artísticas".

"El Impresionismo, Puntillismo, Fauvismo, Cubismo, el incipiente Surrealismo, así como la llamada 'Escuela de París' están presentes en la exposición", indicó Jiménez-Blanco, quien destacó que el otro gran protagonista de la exposición es la capital francesa, con sus talleres, cafés, molinos y debates, que "motivaron una eclosión artística propia de una concentración de talentos sin precedente en Europa desde la Florencia renacentista".

Y es que, éste es quizá unos de los rasgos más significativos de la colección de Ghez, "una mirada que no sólo se centra en lo que ocurre en París, sino también en el diálogo que el nuevo arte establece con la ciudad, reflejándola en una muestra geográficamente e históricamente bien enraizada, lejos del enciclopedismo de las colecciones de algunos museos", explicó.

Por su parte, Martínez señaló que la exposición "profundiza y amplia uno de los objetivos de la Fundación Cajamurcia como es la promoción del conocimiento en relación con el arte moderno y contemporáneo, al tiempo que se ofrecen las claves para entender y disfrutar de las diferentes tendencias de finales del siglo XX y principios del XX".

UN CENTENAR DE OBRAS EN CUATRO PARTES

Dada la extensión temporal y la variedad de estilos comprendidos, la exposición, compuesta por un centenar de obras, se estructura en cuatro apartados temáticos, 'Los escenarios de París', 'El espectáculo, la noche', 'Interiores, intimidades' y 'París, sede de las vanguardias'.

Así, en la primera parte de la exposición se muestra la renovación de imagen de la capital francesa operada, en parte, por la reforma de Haussmann con sus bulevares, grandes almacenes y teatros, que creó el escenario de una nueva forma de vida, en la que el tráfico se acelera y los transeúntes se multiplicaron.

El París de la 'Belle Epoque', que fue un catalizador de energías, imaginación y optimismo, queda reflejado en cuadros como 'Rue de Paris', de Giuseppe De Nitis; 'Paris, avenue Friedland', de Gustave Loiseau; 'Le construction du Sacré Coeur', de Maximilien Luce; 'Moulins de Montmartre', de Théophile-Alexandre Steinlen o 'Gargouille de Notre Dame et vue sur le Seine', de Nicolas Tarkhoff.

'El espectáculo, la noche' muestra el carácter festivo y la exhuberancia parisina de la época, así como su legendario desenfreno en cuanto a costumbres en cuadros como 'Le cake walk au bar', de George Bottini; 'Le bal du Moulin Rouge', de Marcel François Leprin; 'Le Baiser', de Steilen; o 'Le bal des Quat'z'Arts', de Adolphe Léon Willette.

Y es que, los ambientes de 'fête' no se reducen a determinados barrios tradicionalmente relacionados con el espectáculo, sino que se extienden a otros de caracter más humilde como Montmatre, que se convirtió en el centro de la vida nocturna parisina, sobre todo a partir de la apertura del 'Moulin Rouge', el seis de octubre de 1889.

En el tercer apartado temático, 'Interiores, intimidades', se muestra como la modernidad dio lugar a una nueva forma de vida, la 'bohème', protagonizada por escritores, pintores, modelos y otros personajes de ese círculo artístico. 'Femme nue à sa toilette', de Edgar Degas; 'Espérant toucher la lune', de Marc Chagall; 'Buste de femme', de André Derain; o 'Les baigneuses, femmes nues bord de mer', de Francis Picabia, son buenos ejemplos de ello.

"La intimidad de los estudios permitió una nueva visión del desnudo femenino, que pierde sus connotaciones mitológicas y se convierte en retrato de personas concretas", subrayó la comisaria de la exposición.

'París, sede de las vanguardias' ilustra como, en las primeras décadas del siglo XX, artistas, críticos y poetas de todo el mundo conviven en la capital francesa, produciendo dos propuestas artísticas de grandes consecuencias, el 'Fauvismo' y el 'Cubismo'.

La primera de ellas se produce en 1905, cuando un grupo de jóvenes artistas encabezados por Matisse escandalizan al público y a la crítica con sus cuadros llenos de colorido; mientras que la segunda propuesta, tiene lugar poco después, en 1909, en un estudio de Montmatre, el llamado 'Bateau Lavoir', cuando Picasso y Braque comienzan a ensayar nuevas formas de representar la realidad sin recurrir a la perspectiva renacentista.

En este apartado encontramos cuadros como 'Nature morte au linge rose', de Charles Camoin; 'L'enfant au tricycle', de Louis Valtat; 'Femme à la guitare', Maria Blanchard; 'Composition', de Albert Gleizes; 'Gipsies bar', de André Lhote; o 'Deux femmes à leur toilette', de Ossip Zadkine.

Finalmente, Jiménez-Blanco señaló que "la colección es muy interesante porque, junto a grandes nombres de la historia de la pintura aparecen otros contemporáneos y más olvidados, que ayudan a ofrecer una visión más completa de lo que fue el París de la época y de como nacieron las vanguardias que influyeron decisivamente en el arte posterior".