Rafael Zabaleta se reencuentra con Barcelona en una exposición conmemorativa

  • Barcelona, 31 mar (EFE).- El pintor jienense Rafael Zabaleta se reencuentra a partir de hoy con Barcelona, una ciudad con la que mantuvo una sólida relación a lo largo de sus 53 años de vida, gracias a la exposición conmemorativa que se ha inaugurado en CaixaForum y que permite ver su evolución artística.

Barcelona, 31 mar (EFE).- El pintor jienense Rafael Zabaleta se reencuentra a partir de hoy con Barcelona, una ciudad con la que mantuvo una sólida relación a lo largo de sus 53 años de vida, gracias a la exposición conmemorativa que se ha inaugurado en CaixaForum y que permite ver su evolución artística.

Comisariada por el profesor José Ángel Marín, en la exposición se puede contemplar una treintena de pinturas y dibujos de toda la trayectoria de Zabaleta, nacido en Quesada (Jaén) en 1907 y fallecido allí en 1960, procedentes de colecciones públicas y privadas, de todas las etapas y estilos.

Marín ha optado por agrupar todas las piezas en función de los temas más recurrentes de su producción, como el universo rural, los retratos, los bodegones y los paisajes.

Explicaba esta mañana el comisario Marín -un muy didáctico experto- que ha intentado que la muestra tuviera como hilo conductor el ir "de lo íntimo del artista a lo exterior", por lo que se inicia con un autorretrato de 1944, con un hombre que demuestra su timidez y su introversión por la postura en la que se pinta, aunque se reafirma con una gran inicial de su apellido en medio del lienzo.

El público conocerá, después, su estudio (siempre lo tuvo en su casa familiar de Quesada), su habitación y algunos de sus primeros retratos.

Artista singular, que llegó a Barcelona de la mano de Eugeni d'Ors, aunque siempre fue muy amigo del magistrado y paisano Cesáreo Rodríguez Aguilera, Zabaleta combinó elementos cubistas, fauvistas y expresionistas con temáticas populares, típicas de Quesada.

En uno de sus viajes a París conoció a Pablo Picasso, uno de sus referentes, igual que los artistas de "Dau al Set", y cuenta la leyenda que el malagueño le llegó a besar en la frente cuando se encontraron para pedirle, a continuación, que volviera a España porque, dijo, "tu eres muy puro y en París estamos muy locos".

José Ángel Marín ha comentado, por su parte, que Zabaleta puede ser considerado como un "gentleman farmer" (caballero de granja), porque, aunque siempre tuvo a su pueblo como punto de partida y de llegada, pertenecía a una familia rica, especialmente por parte de madre, y nunca pasó penurias, a diferencia de muchos de sus congéneres.

Influenciado por las mujeres de su infancia -ha llegado a aseverar Marín que fue criado en un gineceo (madre, tía y dos criadas)-, tiene muchos cuadros protagonizados por féminas, quienes aparecen siempre con la boca cerrada, en contraposición con los hombres, mucho más sueltos y con las bocas abiertas.

En este sentido, el comisario de la exposición ha sostenido que Zabaleta "fue un díscolo camuflado en la ortodoxia social del momento, pero dentro de él había un revolucionario", como queda demostrado con estas mujeres de bocas cerradas, "para dar a entender la sociedad machista en la que se encontraban".

Otros elementos que llaman la atención de sus pinturas son los inquietantes ojos de los diferentes gatos que en ellas aparecen, "entre sorprendidos y admirados, un poco como los que se trazó en su autorretrato".

Personaje desubicado en su sociedad, ha indicado Marín que fue represaliado por la dictadura por sus ideas republicanas, aunque durante la República española también sufrió y su casa fue confiscada para cederla a otras personas.

En la última etapa de su vida -con problemas coronarios- intensificó el grafismo en la ejecución de sus figuras, alejándolas de la realidad, más hieráticas e inexpresivas que en los años cuarenta, aunque con mucho colorido.

La exposición, que fue inaugurada en Jaén en 2008, viajará, posteriormente, a la Sala Conde Duque de Madrid.