Representaciones de la naturaleza abundan en la obra póstuma Gustavo Araujo

  • San José, 26 mar (EFE).- Costa Rica podrá disfrutar desde hoy y hasta el próximo 7 de mayo de "Pintadera", una exposición de obras del pintor panameño Gustavo Araujo, quien falleció en octubre pasado en un accidente de tránsito.

Representaciones de la naturaleza abundan en la obra póstuma Gustavo Araujo

Representaciones de la naturaleza abundan en la obra póstuma Gustavo Araujo

San José, 26 mar (EFE).- Costa Rica podrá disfrutar desde hoy y hasta el próximo 7 de mayo de "Pintadera", una exposición de obras del pintor panameño Gustavo Araujo, quien falleció en octubre pasado en un accidente de tránsito.

En la obra abundan diferentes tonos de azul y verde, pues el artista escogió la naturaleza como punto de partida, que le sirvió para imaginarse cómo serían ciudades como París o Panamá si fueran una isla caribeña.

Araujo empezó su trayectoria artística como fotógrafo publicitario, un mundo del que fue "alejándose poco a poco, para acercarse a la naturaleza", aseguró a Efe el hermano del artista, Walo Araujo, durante la inauguración de muestra.

"En estos últimos años en Panamá está pasando lo mismo que en Costa Rica, y es que hay una invasión de extranjeros que están comprando el país, mayoritariamente jubilados estadounidenses que adquieren islas o playas y nadie hace nada para pararlo, y yo sé que a él (Gustavo) esto le molestaba", detalló Araujo.

Para el hermano del artista, "las pinturas en sí no hablan de este fenómeno, pero detrás de ellas está el reclamo a la naturaleza, que le lleva a pintar París o Panamá como si fueran una isla caribeña", por lo que en sus cuadros abunda la representación del mar, de islas con una inmensa vegetación.

Walo explicó que Gustavo se inicio como fotógrafo de moda, "un mundo corrupto y lleno de tiburones, que le sirvió para coger un sentido crítico de la publicidad".

Además, señaló que cuando empezó a crecer como artista y a tener mucho éxito, "lo invitaban a todas las fiestas, bienales y él no estaba preparado para eso, sino que sentía que tenía que seguir trabajando en vez de estar en las celebraciones".

Por eso, dijo, Gustavo "tuvo una crisis en la que no produjo nada y de la cual salió gracias a la pintura, que es un arte más física".

No obstante, en la obra del artista "hay una continuidad formal", pues tomó conceptos de la publicidad y los trasladó a la pintura.

Para el panameño, detrás de la obra de su hermano "hay un retrato de su vida" y añadió que Gustavo "era una persona que no se vendía a la publicidad, sino que hacía lo que le apetecía en cada momento; por ejemplo, si quería ir a surfear un miércoles, pues iba sin importarle que eso implicase dejar de ganar dinero".

Walo aseguró que con la muerte de Gustavo se quedaron "muchas obras y proyectos pendientes", algunos de los cuales se exponen ahora en Costa Rica.

Entre las obras del artista resaltan la creación de mapas y territorios imaginarios, diferentes representaciones de la naturaleza o una serie de autorretratos.

Además, en esta exposición también se pueden ver algunas de sus fotografías más conocidas como la composición "El Molino", con la que ganó el primer premio en la II Bienal Centroamericana en 2002.

Gustavo Araujo también ganó la Bienal de Arte de Panamá (2000) y una mención de Honor en la VII Bienal Internacional de Cuenca, en Ecuador (2001).

Walo indicó que las obras de "Pintadera" y muchas más se exhibirán en un futuro en Panamá.