Sevilla.- 'Velázquez por Sevilla' dice que con 'La Inmaculada' llega a Sevilla "una obra maestra de muchísimos quilates"

El cuadro, que determinados expertos atribuyen a Velázquez y otros a Alonso Cano, se espera que llegue mañana a la ciudad SEVILLA, 10 (EUROPA PRESS) La asociación 'Velázquez por Sevilla' puso hoy en valor la adquisición por parte de la Fundación Focus-Abengoa del cuadro de 'La Inmaculada', que irá a engrosar la colección permanente del Centro Velázquez --su llegada a la ciudad se espera para mañana--, y señaló que con esta obra llega a la capital hispalense "una obra maestra de muchísimos quilates". En declaraciones a Europa Press, el portavoz de la asociación, Manuel Valdivieso, aseguró que la adquisición de esta pintura al marchante francés Charles Bailly "supone un paso de gigante", ya que "es una obra maestra del naturalismo sevillano y demuestra que la compra de 'Santa Rufina' no es flor de un día". En este sentido, Valdivieso incidió en que, tras esta adquisición --que ha contado con la intermediación de la casa de subastas Sotheby's--, el Centro Velázquez "deja de concentrarse en torno a una sola pintura --'Santa Rufina' de Velázquez, comprada en 2007-- y empieza a tener consideración de centro" en torno a un cuadro cuyo origen "es interesantísimo". Así, el portavoz de 'Velázquez por Sevilla' puso de manifiesto que determinados expertos como Jonathan Brown opinan que el autor de la obra es Velázquez en su etapa sevillana, mientras que otros especialistas como Alfonso E.Pérez Sánchez han determinado que se trata de una pintura de Alonso Cano."A la ciudad se le brinda una obra maestra al tiempo que se abre una interesantísima cuestión cultural", ya que, según prosiguió, "a partir de ahora se realizarán estudios en profundidad para determinar si nos encontramos ante un Velázquez, en cuyo caso sería una de las pinturas importantes de su etapa sevillana, o ante un Alonso Cano, caso en el cual se trataría de la obra cumbre del autor en su etapa sevillana". IMPORTANCIA DEL CAPITAL PRIVADO Por último, y tras insistir en que 'La Inmaculada' "es un cuadro de muchísimos quilates que no le va a la zaga al 'Santa Rufina'", Valdivieso recordó que la primera felicitación navideña remitida por la asociación incorporaba precisamente la imagen de esta pintura. "Es una obra maestra que va a servir para consolidar el centro, todo ello a través de la financiación de capital privado, lo cual es importantísimo", concluyó. Por su parte, el asesor científico y uno de los responsables del Centro Velázquez, Benito Navarrete, abogó en declaraciones a Europa Press por "respetar" la opinión de los dos sectores de expertos que se encuentran en desacuerdo sobre la autoría de 'La Inmaculada', y consideró que "lo que es indiscutible es que la obra tiene un valor incuantificable". De igual modo, Navarrete relató que la primera noticia que se tiene de 'La Inmaculada' antes de que apareciera en el mercado artístico londinense el 6 de julio de 1994, lleva al 22 de junio de 1990, cuando apareció en manos de los commissaires-priseurs Ader Picard Tajan, que celebraron una venta pública en el Hotel George V de París. Según añadió, ese día y con el número de lote 28 comparecía públicamente por vez primera la obra en cuestión, 'Entourage de Diego Velázquez; L'Inmmaculé Conception', de 142 x 98'5 centímetros, señalándose que había sido adquirida en 1870 en el parisino Hotel Drouot por la familia de los actuales propietarios, que eran descendientes de un militar napoleónico. LA ADQUISICIÓN COSTÓ 18 MILLONES DE FRANCOS EN LOS AÑOS 90 Así, Navarrete indicó que esa es la fecha en la que los herederos del Deán López Cepero de Sevilla pusieron parte de su colección a la venta en París. La obra tenía una estimación que oscilaba los 300.000/400.000 francos, pero el remate del lote "fue espectacular, disparándose a la cantidad de 18 millones de francos", siendo adquirida la obra por el marchante francés Charles Bailly. Tras unos años de estudio y restauración de la pintura por Zahira Véliz, incluso llegó a estar depositada para su inspección en el museo del Louvre, donde la vio el profesor Pérez Sánchez junto al entonces director Pierre Rosenberg descartándose en aquel momento su adquisición para el museo parisino por las dudas de atribución. También fue llevado al Museo Paul Getty de Malibú en California. Finalmente, el lienzo reapareció en la Sala Sothebys de Londres el 6 de julio de 1994 con el lote 64, afirmándose de manera segura en el catálogo de la venta la convicción de su autoría a Velázquez en su etapa sevillana, aunque no se hizo público el valor de estimación ni se indicó que tenía un precio de reserva. Finalmente, la obra no se vendió en la subasta londinense por no alcanzar el precio de reserva que había fijado el propietario. La puja más alta por la pintura llegó a los cuatro millones de libras esterlinas. UN "'UNICUM'" EN EL CONTEXTO DE LA PINTURA SEVILLANA Según destacó Navarrete, 'La Inmaculada' "encaja perfectamente en los fines y propósitos del Centro Velázquez", por varios motivos, entre ellos "por representar un 'unicum' en el contexto de la pintura sevillana del momento, y por estar pintada en Sevilla entre 1618 y 1620 en el ámbito del obrador de Francisco Pacheco y en el seno del debate en torno a la Inmaculada Concepción, contando con el ejemplo señero de Velázquez conservada en la National Gallery de Londres". Asimismo, destacó otros motivos, como su "indudable cercanía con Velázquez en el uso de pigmentos y técnica; el hecho de carecer de obras representativas de Alonso Cano de este momento; por ser un testimonio de la interacción entre pintura y escultura, al comprobarse en ella la influencia de la escultura del momento, tanto de Juan Martínez Montañés como de Alonso Cano". Por último, puso en valor que la pintura proceda de la colección del Deán de la Catedral de Sevilla López Cepero, donde figura en su colección en 1813 junto a 'La Imposición de la Casulla de San Ildefonso' de Velázquez, depositada actualmente por el Ayuntamiento de la ciudad en el Centro Velázquez, "tal y como hemos descubierto".