El investigador Daniel Pineda defiende la idea de que Juan Ramón Jiménez "se hizo poeta en Sevilla"

SEVILLA, 18 (EUROPA PRESS)

El investigador sevillano Daniel Pineda Novo defiende en su obra 'Juan Ramón y El Ateneo de Sevilla', obra que forma parte de la Colección Literaria que edita el Ateneo en colaboración con la Fundación Cajasol, que "Juan Ramón se hizo poeta en Sevilla y especialmente en un pupitre del Ateneo tras recibir el aire de la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer".

En una entrevista exclusiva a Europa Press, el ensayista sevillano recalcó que la tesis que intenta hacer llegar a los lectores con su nueva obra es la de que "el poeta onubense se hace poeta en Sevilla, pues si no hubiese tenido ese contacto espiritual y humano con la ciudad, hubiese sido otro poeta distinto". "Juan Ramón es el que es porque tiene la esencia de la poesía pura y auténtica de Bécquer que captó en Sevilla", valoró.

El ensayo, que se presentó hoy en la Feria del Libro de Sevilla, tras más de dos años de trabajo, se puede dividir en tres partes diferenciadas. El libro comienza con los primeros años juveniles de Juan Ramón en Sevilla, asistiendo a las clases de pinturas con el maestro Salvador Clemente. "Estas clases y su técnica le ayudarán en la maquetación y la tipografía de los libros y revistas", aseguró Pineda.

Asimismo, el volumen cuenta con una segunda parte en la que se refleja "el homenaje de amor espiritual en 1912 que le hace al poeta el Ateneo de Sevilla, cuando ya es una figura consagrada". Los jóvenes literatos que formaban el grupo Ariel, que son los precursores del movimiento Mediodía y de la Generación del 27, formado por José María Izquierdo, Pedro Alonso Morgado, Felipe Cortines Murube, Rogelio Buendía Manzano o Alfonso Grosso, entre otros, fueron los que promovieron los actos.

El grupo Ariel fue el encargado de impulsar la poesía y obra de Juan Ramón desde Sevilla al resto del país, siempre bajo la dirección de José María Izquierdo.

Además se puede leer la vinculación de Juan Ramón con la revista 'Andalucía', órgano precursor del andalucismo histórico, y la revista 'La Exposición' o 'Bética'. También se tiene acceso a las cartas inéditas de la correspondencia que se estableció entre José María Izquierdo y Juan Ramón, o la del poeta con Rogelio Buendía.

Uno de los capítulos que Pineda consideró relevante es cuando se describe la visita de Jiménez en 1934 a Sevilla recibido por Joaquín Romero Murube, quien "hizo una crónica preciosa que se publicó en El Correo", según puntualizó el autor de la obra.

La tercera parte narra el nuevo homenaje con motivo del Premio Nobel recibido por el poeta onubense, acto organizado por los viejos amigos de Juan Ramón en Sevilla. Así, le entregan al rector de la Universidad de Sevilla un retrato del Nobel de literatura para que ocupe un lugar en la galería de andaluces ilustres que en otros tiempos existía en el Rectorado de la Hispalense.

JUAN RAMÓN Y SU RELACIÓN CON SEVILLA

Juan Ramón Jiménez llegó a Sevilla en el otoño de 1896 para estudiar pintura, su verdadera vocación, y para ser abogado por imposición paterna, pero "en un pupitre del Ateneo hispalense descubre la poesía de Bécquer", así describió Pineda el motivo del viaje del poeta onubense a Sevilla.

En la capital hispalense, Juan Ramón conoció a poetas como Luis Montoto o Mercedes de Velilla, muy cercanos a las formar de Bécquer, y que también influirían en la lírica del Premio Nobel de literatura andaluz. Juan Ramón reconoció esa vinculación con esos poetas, pues a los restantes los consideraba "en una onda tardía, clásica y decadente".

Otra de las personas vinculadas a Juan Ramón en su primera estancia en la capital hispalense, y cuya unión tiene gran carga en la obra, fue el idealista sevillano José María Izquierdo, fundador de la cabalgata de reyes magos de la ciudad.

Pineda confesó "que Juan Ramón Jiménez y José María Izquierdo fueron almas gemelas". Existió "una relación espiritual, tenían espíritus sensibles y delicados que se hermanaron". Las cartas, según el poeta sevillano, muestran unos rasgos de una unión "con una profundidad entrañable".

El escritor destacó que en las epístolas se pueden apreciar que "Izquierdo se volcó en el poeta onubense, le cuenta todo lo que le va pasando, son cartas muy introspectivas, que salen del alma". Por otro lado, demuestra que éste poseía "vastos conocimientos en literatura y en derecho, y lo presentaba como hombre abierto y muy bien relacionado".

El poeta moguereño inmortalizó la figura de Izquierdo en su libro 'Españoles de tres mundo', donde llegó a decir que "era un ser especial que pasaba por el mundo sin pisarlo".

Izquierdo fue el encargado de programar los dos homenajes que el Ateneo de Sevilla le rindió al poeta de Moguer, siendo el primero en 1912. Pineda subrayó que "Izquierdo mostró una gran visión de futuro, pues captó que Juan Ramón iba a triunfar en España y fuera de España y predijo que iba a ser un poeta superior que revolucionaría la poesía contemporánea".

La relación que describe el libro entre el Ateneo de Sevilla y el poeta se ejemplifica cuando "Juan Ramón se hace socio de la institución hispalense en 1898, seguramente de la mano de Timoteo Orbe", aseguró Pineda. Orbe fue un periodista vasco cercano al krausismo y amigo de Unamuno.

"Él fue quien le abre nuevos horizontes y le dice que se aparte de la poesía tradicional y los mercuriales de Francia y que se abriese a una poesía nueva, consiguiendo una poesía pura que le dará fama universal", así describió el ensayista sevillano la influencia de Orbe sobre Jiménez.

Juan Ramón siempre tendrá a Sevilla presente en su vida, "pues incluso en el exilio evocó a la Sevilla realista y surrealista, la ciudad que fue un paraíso para él a principios de siglo", apuntó Pineda, que resaltó, ademas, que "a Sevilla le debe Juan Ramón el ser poeta, nunca olvidó a la ciudad, siempre se acordó de ella. Él quiso volver, y Romero Murube le ofreció distintas lugares para quedarse, pero las circunstancias políticas lo impidieron", apuntilló el ensayista.

DATOS NUEVOS EN LA BIBLIOGRAFÍA DE JUAN RAMÓN

Pineda resaltó que pese a existir diversos artículos y obras sobre el poeta onubense, como la reciente publicación de la Universidad de Sevilla, 'Juan Ramón Jiménez y Sevilla' de Rocío Fernández Berrocal, la obra que ahora ve la luz refleja aspectos anteriormente no demostrados. Según el escritor sevillano, "ahora se dan pelos y señales, la residencia donde se quedaba él y su hermano Eustaquio en la ciudad, las clases de pintura en la calle Dueñas".

"Se demuestra que Juan Ramón se hace poeta en Sevilla, esa es la verdadera y novedosa tesis que se presenta en el libro", así lo mostró el investigador.

"El denso ensayo que ahora ve la luz tras dos años de duro trabajo y mucha investigación, se puede considerar el tercer homenaje del Ateneo a Juan Ramón" consideró Pineda. La obra se presentará después de las navidades con la presencia de la sobrina del poeta Carmen Hernández-Pinzón Moreno, a quien el escritor sevillano agradeció su colaboración, así como a la Fundación Cajasol.