La nueva novela de Montserrat Rico mezcla al poeta Pessoa con la magia negra porque "lo oculto atrae de forma visceral"

La escritora considera que 'Pasajeros de la niebla' supone "un punto original y novedoso" al conjunto de su obra

BILBAO, 19 (EUROPA PRESS)

La nueva novela de la escritora catalana Montserrat Rico (Barcelona 1964), 'Pasajeros de la niebla', esculpe en sus páginas una sutil historia que entremezcla rituales de magia negra con sociedades secretas, asesinatos y sucesos históricos, a partir del encuentro que mantuvieron en la vida real, en la localidad portuguesa de Sintra, el famoso mago y satanista Alesteir Crowley y el poeta Fernando Pessoa.

En una entrevista concedida a Europa Press, Rico reconoció que esta obra publicada por Ediciones B podría darle "un punto original y novedoso" al conjunto de su creación, puesto que, añadió, aspira "a no repetir argumentos ni esquemas narrativos". "Otra cosa es lo que consiga", advirtió.

Previamente a 'Pasajeros de la niebla', presentada el pasado 2 de abril, la escritora ha publicado otros títulos como 'Cartas a Lucrecia', 'Bajo un cielo púrpura' y 'La abadía profanada'. Además, ha sido miembro del jurado de numerosos certámenes poéticos y literarios como el García Lorca y es colaboradora de medios escritos (Ahora, Historia y Vida) o radiofónicos (Entre líneas o La Veu del Campanar).

La primera edición de 'Pasajeros de la Niebla" se agotó rápidamente y "en breve" se publicará en Portugal. Además, la editorial Planeta Portugal también ha apostado por 'La abadía profanada' y está previsto que se edité en portugués el próximo año.

En cuanto a las dos novelas inéditas que tiene la escritora, expresó que "la esperanza de todo escritor" es ver toda su obra completa publicada, aunque indicó que es consciente de que, "por su variedad, no siempre tendrá el mismo eco mediático". "Pero no me importa. Si he de elegir entre el buen ejercicio literario y lo que vende, que no siempre es lo mismo, me quedo con lo primero", aseguró.

ENCUENTRO REAL

En cuanto a los dos protagonistas de su última obra, Pessoa y Crowley, explicó que sólo se vieron personalmente entre los días 2 y 23 de septiembre de 1930 y que previamente la relación entre ambos había sido epistolar. "No me atrevo a decir hasta qué punto Pessoa influyó en la vida de Crowley, pero el satanista lo hizo en Pessoa", puntualizó.

Para Rico, en el 'Poema del desasosiego' que Pessoa firmó con el heterónimo de Bernardo Soares "se puede observar la influencia del mago inglés en su vida" ya que, "a partir de entonces, puede decirse que Pessoa comenzó un deterioro mental lento, pero imparable, hasta que murió sólo cinco años después", sin obviar que "no es baladí la circunstancia de que también su adicción al alcohol pudo contribuir" a su fallecimiento.

En la novela 'Pasajeros de la niebla' se recogen pinceladas de misterio y magia con sucesos de bilocación, invisibilidad, rituales, sacrificios y maldiciones familiares porque, según la escritora, "la propia vida de los personajes reales, Pessoa y Crowley", obliga "atender este cúmulo de creencias, algunas de las cuales, huelga decir, están arraigadas en el inconsciente colectivo de muchas culturas desde la noche de los tiempos".

Asimismo, reconoció que esta obra puede entenderse también como "un punto original y novedoso" al conjunto de su creación, en el sentido de cumplir la aspiración que tiene de "no repetir argumentos ni esquemas narrativos". "Otra cosa es que lo consiga", agregó.

Respecto al viaje que ofrece la novela a través del tiempo, el espacio, las sociedades secretas, la magia negra y los sucesos históricos que fueron construyendo el siglo XIX, Rico insistió en que el misterio "siempre envolvió a todas las sociedades secretas, aunque no creo que sea sólo una tendencia exclusiva de nuestros coetáneos".

En este sentido, remarcó que al ser humano "siempre le atrajo lo oculto de forma visceral", quizá como "mera y obligada reflexión a otro misterio aún mayor que todo lo abarca, el de su propia existencia".

PERSONAJE DEL MAGO

Montserrat define a su personaje Crowley como "un ser inteligente y con poder, posiblemente respaldado por la política internacional más sibilina, lo que explica que se zafara siempre de sus enemigos", sin dejar de lado que "en el aspecto más personal era un ser depravado, amigo de rituales para invocar el mal, como buen mago negro".

Sobre este mago señaló que "lo que más" le sorprendió fue que "no tenía que inventar un personaje atractivo" puesto que con los datos del hombre que existió realmente ya "tenía medio trabajo hecho".

La escritora también explicó que, según contaban, este mago era capaz de jugar varias partidas simultáneas de ajedrez con los ojos vendados, por lo que aventuró que su conocimiento de las técnicas de este juego debieron servirle, "si no a su capacidad de predicción, sí a su intuición".

"Quizá predecir es saber casi con exactitud lo que está por acontecer, intuir -que es lo único que podemos hacer desde nuestra insignificancia- sólo es activar una alarma. Existe un auténtico misterio en el asunto que no debo desvelar porque ha de descubrirlo el lector", propuso.

"BASTANTE SATISFECHA"

Rico confirmó que está "bastante satisfecha" del resultado de su última novela porque ésta "no se parece a ninguna otra" de sus anteriores obras y por "la dificultad" que ha tenido que afrontar a la hora de "entremezclar elementos fantásticos".

Asimismo, añadió que sigue "siendo fiel" a su estilo, procurando mantener el "complicado equilibrio entre el rigor histórico y la ficción".

A su juicio, en el ejercicio literario "no puedo engañar al lector, ni el lector debe dejarse engañar, más allá de aceptar que todo empreño literario es un juego de ilusionismo de la palabra". "La historia es historia, y la novela ficción. No hay que olvidarlo", concretó.

En cuanto al paraje costero portugués conocido como Boca do Inferno (La boca del infierno), que protagoniza parte de su novela, explicó que sólo le llamó la atención la lápida que transcribía la nota de suicidio de Crowley, por todo lo que podía reportar al argumento de la novela de ambientación lusa que buscaba.

Para Rico, "el acantilado, en pleno verano, no es ni mucho menos un lugar que te sugiera una historia, ni que te motive a la reflexión", aunque Sintra, el lugar donde se produjo el encuentro real entre poeta y mago, es "otra cosa". "Me fue como anillo al dedo que Crowley la hubiera visitado dos días antes de su extraña desaparición en la costa", precisó.