Poesía de la libertad en la cárcel de Córdoba

  • Córdoba, 17 abr (EFE).- Con una inmensa boina de niebla londinense se despertó la ciudad de Córdoba. A sus afueras, en el centro penitenciario, cuatro poetas alabados por la crítica acudieron hoy a recitar poemas suyos bajo el lema "Poesía para la libertad".

Poesía de la libertad en la cárcel de Córdoba

Poesía de la libertad en la cárcel de Córdoba

Poesía de la libertad en la cárcel de Córdoba

Poesía de la libertad en la cárcel de Córdoba

Córdoba, 17 abr (EFE).- Con una inmensa boina de niebla londinense se despertó la ciudad de Córdoba. A sus afueras, en el centro penitenciario, cuatro poetas alabados por la crítica acudieron hoy a recitar poemas suyos bajo el lema "Poesía para la libertad".

El chino Bei Dao, el ex ministro de Cultura de Finlandia Claes Andersson y los españoles Fernando Beltrán y Pablo García Casado se dieron cita allí con una cincuentena de presos -de unos 1.800 que hay en la cárcel- en un acto organizado por Cosmopoética, el festival más relevante de poesía de España.

El protagonismo del recital se repartió entre los bardos galardonados e invitados a la lectura y esos aventurados a las artes poéticas y que cautivos de la mala suerte se bajaron en la estación prohibida: el Centro Penitenciario de Córdoba.

En castellano recitó Fernando Beltrán (Oviedo, 1956) -creador de la marca "Amena" para una compañía de telefonía ya desaparecida-, quien despertó los primeros aplausos de los presos con sus poemas "Poetas", "La Semana Fantástica", "La hija del dragón" y "Elogio del futuro".

Y también el cordobés Pablo García Casado, que dio a conocer cuatro obras de su último poemario "Dinero": "Summertime", "Construcción de Luque", "Himno" y "Negro".

La lectura se hizo bilingüe en dos ocasiones. La primera cuando el finlandés Claes Andersson dictó seis poemas sin título que escribió entre 1970 y 2006 y cuya traducción al castellano la proporcionó el poeta español Francisco Uriz.

Y la segunda cuando le llegó el turno al poeta exiliado pequinés Bei Dao -pseudónimo de Zhao Zhenkai-, quien habló brevemente de sus problemas con el gobierno de su país natal debido a la firma de un manifiesto que defendía los derechos del hombre y de la democracia dos meses antes de la revuelta de Tiananmen en 1989.

Bei Dao leyó -después de escuchar la versión en castellano de sus poemas escritos en lengua china- "Mapa Negro", "Ramala", "A mi padre" y "Cielo despejado".

A esas pronuncias profesionales se sumaron los catorce presos -trece hombres y una mujer- inscritos por voluntad propia en el taller "Poesía para la libertad" durante las semanas en que se ha celebrado la sexta edición de Cosmopoética.

Cada uno leyó dos poemas que fueron reunidos por la organización del certamen en un librito titulado "Melodía de reos 2009" y que revelan que algunos de esos presos tienen "swing" para versificar sus sentimientos.

Fue una jornada de escuchas atentas y silenciosas a los poemas de Bei Dao, Claes Andersson, Fernando Beltrán y Pablo García Casado y de trece de los catorce reos "poetas", y ante todo de aplausos.

Aunque el sabor que quedó después de este encuentro, allí, en la cárcel -"Donde habita el olvido" como tituló un poema el reo Jordi Gil Alexandre-, es que nada cambió aparentemente.

La réplica de la escultura de un metro y medio de un toro de Osborne que permaneció igual de férrea en el jardín de la cárcel, y las alambradas que coronan los muros de hormigón, siguieron rasgando la cúpula de densas nubes.

Y en el silencio enrejado que volvió tras el recital resonaron dos versos del preso Iván González Checa: "El hombre sólo tiene un derecho,/ el hombre sólo tiene derecho a la vida".