Cuatro rescata del baúl el episodio piloto de Lost

Los episodios pilotos sólo sirven para una cosa: descubrir si los productores tienen la visión suficiente para saber si una serie será buena o no. En el mundo de la televisión, donde casi todo es impredecible, algunas obras maestras destilan una sobredosis creativa. Un ejemplo es uno de los considerados como capítulo piloto más brillante de la historia: Lost (Perdidos). ¿Lo recuerdan? Sí, ese que un avión se estrella en una isla donde no para de suceder cosas extrañas y todo el mundo guarda un secreto.

La serie, maltratada por TVE en horarios de madrugada, fue relegada en un primer momento a La2, donde no obtuvo resultados de audiencia aceptables. Ahora ha sido recuperada por Cuatro, que ha puesto en marcha una campaña que incluye la presencia de actores y estreno en cines. Habrá que esperar los resultados de audiencia y el día de emisión para sacarnos una espina clavada, ya que su auténtico éxito ha traspasado pantallas: se da en la red.

Según Alberto García, profesor de Comunicación Audiovisual de la Universidad de Navarra, el éxito televisivo de una serie siempre es relativo. “Depende de las expectativas. Si no la ponen en prime-time (o, como mucho, en sobremesa) se considera que no es un producto masivo. Desde ese punto de vista, podríamos decir que es un fracaso, sí, pero quizá está siendo rentable en otros horarios. También pasó con Dexter: aportó prestigio y calidad a Cuatro y no ha sido un producto masivo ni de prime time”. La diferencia entre Dexter y Lost es que el forense de día psicópata por la noche sigue en parrilla, mientras que TVE abandonó a los del vuelo Oceanic. ¿Qué hará Cuatro? Por ahora ha prometido emitir la sexta temporada al mismo tiempo que EEUU. Hoy empieza a dar de qué hablar con el primer episodio. Vuelven las teorías.

El capítulo más caro hasta la llegada de Fringe

El episodio piloto, escrito y producido en apenas un mes, fue en su momento el más caro de la historia, ya que costó apróximadamente 10 millones de dólares. Sólo superado por Fringe, el último proyecto personal de J.J. Abrams, mismo creador de Lost y prodigio de la TV estadounidense. La presentación de los chicos de la isla, de 2 horas de duración, sugirió tras varias versiones cambios vitales para el desarrollo de la trama. Por ejemplo, ¿sabían que Jack debía morir en este capítulo? ¿y que los actores no saben nada de su personaje dos capítulos más allá del que están grabando? ¿o que Charlie debería ser una vieja estrella del rock de 45 años?

El fenómeno Perdidos ha generado, tras varias temporadas, muchísimas teorías y una corriente de masas en nuestro país que siguen prácticamente al minuto todo lo que sucede alrededor de los personajes. Algunas web, desarrolladas por seguidores, contienen casi más información alrededor de los personajes que los guionistas. Destacan lostpedia y lostzilla, dos increíbles bases de datos que persiguen todo lo relativo a la serie. A pesar de todo, como reconoce su creador J.J. Abrams, “nuestro estado natural es estar perdidos”.