"El Brujo" dirige a Asunción Balaguer en el monólogo de su vida, más allá de Rabal

  • Madrid, 26 mar (EFE).- Asunción Balaguer es muchísimo más que la esposa de Francisco Rabal, es una actriz, una mujer de teatro, a la que Rafael Álvarez "El Brujo" ha convencido para que cuente en un emotivo monólogo, "El tiempo es un sueño", su biografía de artista, una rendida declaración de amor a su profesión y a su adorado Paco.

"El Brujo" dirige a Asunción Balaguer en el monólogo de su vida, más allá de Rabal

"El Brujo" dirige a Asunción Balaguer en el monólogo de su vida, más allá de Rabal

Madrid, 26 mar (EFE).- Asunción Balaguer es muchísimo más que la esposa de Francisco Rabal, es una actriz, una mujer de teatro, a la que Rafael Álvarez "El Brujo" ha convencido para que cuente en un emotivo monólogo, "El tiempo es un sueño", su biografía de artista, una rendida declaración de amor a su profesión y a su adorado Paco.

La obra, que se estrena este viernes en el Círculo de Bellas Artes, está escrita a partir de las 16 horas de entrevistas que "El Brujo" grabó hace ya más de dos años con Balaguer (1925, Manresa) sobre su carrera, que comenzó, en Barcelona, cuando tenía 15 años con "La discreta enamorada" y continuó, precisamente, con un drama titulado "El tiempo es un sueño", de Lenormand.

El director del monólogo, un "tesoro del teatro y de persona", según Balaguer, ha explicado que lo "más difícil" fue dar forma dramática a las "confesiones" de la actriz y que fue Lenormand quien le dio la clave, de ahí el título de estas "memorias" y que se intercalen escenas de esa obra para hilar la trayectoria de la intérprete.

"Le he dado presencia poética y autoría dramática a algo que hace ella tan bien, y que es contar sus cosas", dice "El Brujo", que reivindica la necesidad de homenajear a los actores, al igual que ocurre con los científicos y literatos, recuperando su memoria cuando aún pueden ser ellos los que lo hagan.

En España, subraya el director, los homenajes a los actores "se hacen en el primer mes, pero una vez que pasa ese tiempo, el olvido es total, lo que ha pasado, por ejemplo, con Agustín González. Creí que era importante que una actriz que todavía está bien, con una memoria prodigiosa, que es una enciclopedia del teatro, contara ella misma su carrera".

Ha lamentado que esta obra, que ya se ha representado en otros, -"pocos"-, lugares de España no haya tenido una "especial receptividad" en los programadores, "que no lo entienden".

"Es un síntoma verdaderamente preocupante", reprocha el actor y director que ha revelado que el teatro Español les "entretuvo y mareó durante un año entero" para finalmente no programarla. "Nos engañaron", afirma.

Ha sido la propia Balaguer la que ha logrado que la ponga en cartel el Círculo de Bellas Artes, que, por razones de programación, la mantendrá sólo durante tres días.

"El Círculo es un excelente escaparate y ojalá funcione como cuando Rafael hizo aquí hace más de 20 años 'La Taberna Fantástica'", ha deseado la actriz.

Balaguer, que estuvo casada 50 años con Rabal, hasta la muerte de éste en agosto de 2001, está "feliz" con el monólogo y la elección de "El tiempo es un sueño" porque, asegura, ella, como la protagonista de la obra de Lenormand, ha sabido siempre "lo que le iba a pasar: yo sabía que mi unión con Paco iba a durar, que iba a ser buena".

Aunque el monólogo no es una confesión sentimental, sí cuenta su vida profesional junto a él e incluso revela un secreto que Rabal le desveló en una carta. "Yo le pedí a Rafael que dejara de grabar cuando se lo conté pero luego él me dijo que ese tenía que ser el final, y lo es".

Su obsesión es que no se olvide a Rabal, y por eso está empeñada en que el ayuntamiento de Águilas (Murcia) haga, por fin, un museo en la casa que tenían allí, "la cosa va bien pero no acabamos de cerrarlo", dice preocupada.

"Era de una generosidad apabullante. Cuando hice de 'Búfalo' en 'Juncal' logró que cambiaran el guión para que fuera él el que me llevara a mi en el coche porque yo no sabía conducir. 'Coño, pareces la Carmen Polo saludando', me decía después", recuerda riéndose Rafael Álvarez.

Concha Barrigós