El Español estrena "Mercado libre", un seco retrato de la ruindad del poder

  • Madrid, 25 mar (EFE).- Tener papeles marca decisivamente el estatus y la condición de un ciudadano en el primer mundo, y esa es la idea con la que ha jugado Luis Araújo para crear "Mercado libre", un descarnado retrato de la ruindad del poder que mañana estrena el teatro Español protagonizado por Daniel Freire y Yoima Valdés.

El Español estrena "Mercado libre", un seco retrato de la ruindad del poder

El Español estrena "Mercado libre", un seco retrato de la ruindad del poder

Madrid, 25 mar (EFE).- Tener papeles marca decisivamente el estatus y la condición de un ciudadano en el primer mundo, y esa es la idea con la que ha jugado Luis Araújo para crear "Mercado libre", un descarnado retrato de la ruindad del poder que mañana estrena el teatro Español protagonizado por Daniel Freire y Yoima Valdés.

Freire es "uno de esos tipos que ocupan las portadas de los periódicos", un abogado corrupto persuadido de su gran importancia para el devenir del mundo, y Valdés una prostituta "de las tantas que hay en las calles", "pero no una víctima, sino una mujer que sabe que lo que vende es un servicio porque a ella no la compra nadie".

Esa es la descripción que han hecho ambos de sus personajes en la presentación de la obra, un texto que Araújo había enviado, en 2007, al premio Lope de Vega del Ayuntamiento de Madrid y que, aunque no fue el ganador, tuvo como lector al director del Español, Mario Gas, que quiso montarla. "Así he entrado en el mercado público", ilustra el autor.

Encargaron la dirección a Jesús Cracio, quien ha bromeado con el hecho de que a sus 60 años, "y tras 30 años de profesión y 40 obras a las espaldas" cuando le llamaron pensó que era para el Matadero (300 butacas) y no para la Sala Pequeña (85), "pues bueno", asume riendo, a lo que Araújo agrega que la cercanía física del público es "un valor añadido" que el director "maneja perfectamente".

Cracio decidió el mismo día en el que recibió el texto que haría un montaje "sin músicas, de teatro-dogma, descarnado" e insistió "muchísimo" en que la actriz debía ser sudamericana -Valdés es cubana-.

"Ningún otro actor podrían hacer esta obra, porque los personajes están escritos para ellos", dice sobre Freire y Valdés el director, que afirma además que "Mercado libre" -en cartel hasta el 3 de mayo- es "absolutamente craciana, un espectáculo de carne, de actores".

Freire ha revelado que con "tanta cercanía" con el público "es imposible hacer trampa; es un riesgo pero también una ventaja porque el espectador transmite energía" y describe la obra como una exploración "en las oscuridades del hombre, en la violencia del ser humano, en cómo un mundo repartido por cuatro somete a millones".

A Yoima Valdés, que vivió desde los 10 años durante varios en España antes de instalarse por un largo periodo en Estados Unidos y sabe "bien" lo que es ser inmigrante, una de las cosas que más le gusta de su personaje es que tiene "valores firmes" y que no se vende.

Valdés va modificando a lo largo de la representación su acento y "españolizándolo" porque su personaje, al igual que las prostitutas extranjeras a las que su profesora de dicción da clases, "quiere integrarse a toda costa porque eso le da acceso a otras cosas".

Araújo entiende que Cracio ha conseguido la dosis de realidad "casi hiriente" que necesitaba el texto, para el que el director ha resuelto las transiciones entre escenas dejándolas totalmente expuestas.

Como decía Antonio Gades, ha apuntado Cracio, "lo importante no son los pasos sino lo que hay entre ellos, y aquí lo importante no son las escenas sino lo que hay entre ellas".