El trazo angustioso de Artaud visita La Casa Encendida de Madrid a partir de hoy

MADRID, 3 (EUROPA PRESS)

La Casa Encendida presenta, por primera vez en España, una muestra sobre los dibujos, cuadernos y retratos de Antonin Artaud, que nos acercan a su mundo poético y espiritual y nos desvelan los recovecos de una personalidad compleja y el trasfondo de uno los artistas más singulares del siglo XX. La muestra estará abierta de hoy al 7 de junio.

Comisariada por Marta González Orbegozo, esta exposición incluye 35 cashiers (cuadernos) inéditos de Artaud, que se enmarcan dentro de los 406 que escribió por prescripción psiquiátiátrica en donde plasmó sobre el papel demonios, dolores e incluso notas sobre futuras obras.

Hombre y creador atormentado, Artaud pertenece al grupo de pensadores que revolucionaron la escena del siglo XX. Su vida estuvo marcada por su estancia en los psiquiátricos y residencias y por su adicción al opio y otros derivados que los médicos le recetaban para calmar sus dolores físicos y espirituales. Unos cuadernos colegiales pobres y agujereados, que eran su "campo de lucha", según explicó Marta González Orbegozo.

Artaud, quien proclama que su alma estaba encerrada en una caja, que para él era su cuerpo, era un "loco muy coherente", un "vagabundo" y un "bohemio", cuya obra plástica no se entiende sin el dolor que sufrió durante toda su vida.

TRAZO ESPONTÁNEO

En sus dibujos destacan el "trazo y lo espontáneo" y las figuras atormetantadas llenas de clavos, agujeros o quemaduras. "Su obra gráfica, libre y singular, es una apasionada vertiente de la polifacética energía creadora que le impulsó toda su vida", explica Marta González Orbegozo.

Acompañan a sus dibujos algunos retratos de sus amigos, la mayoría artistas de la época, quienes a pesar de su locura no le abandonaron e incluso organizaron una muestra con sus obras para recabar fondos y poder ofrecerle una pensión mensual. Entre ellos aparecen en la muestra André Bretón, fundador del Surrealismo, André Masson o el fotógrafo Man Ray.

Para organizar esta muestra, la Casa Encendida ha contado con la participación excepcional de de la Bibliothèque Nationale de France, con la colaboración especial de Centre Georges Pompidou de París y el Musée Cantini de Marsella.

CICLO DE CINE

Simultáneamente a la muestra, se ha organizado el ciclo 'Artaud. Cine', donde se proyectará una selección de películas que nos mostrarán la faceta de actor y guionista del artista, además, de poder descubrir su legado e influencia en directores posteriores.

Asimismo, el cineasta y escritor Vicente Molina Foix coordinará unas jornadas en torno a la figura de Artaud y, a finales de mayo, se representará una Radioperformance inspirada en el programa que realizó Artaud para la Radio Nacional Francesa.

Estas jornadas sobre Artaud, ofrecerán también la puesta en escena de dos textos de Artaud: 'Samurai' y 'La piedra filosofal', bajo la dirección de María Ruiz y la participación de los actores Julieta Serrano, Enrique Alcides y Manuel de Blas; y una mesa redonda en torno a la obra de Artaud, con la participación del escritor Andrés Barba y de Julio Trujillo, director de la revista literaria Letras Libres.

INICIOS EN EL SURREALISMO

Antonin Artaud (Marsella, 1896-1948), publicó sus primeros versos bajo el título de 'Tric Trac du Ciel' (1924), hecho que le permitió entrar en contacto con el grupo de surrealistas liderado por André Breton. Poco después decidió romper con ellos y comenzó su carrera como actor, pero no obtuvo el reconocimiento deseado y decidió dedicarse al estudio teórico del teatro y la escenografía.

Tras abandonar el teatro decide instalarse en México, donde vivirá varios meses con los indios tarahumaras, habitantes de la Sierra Madre. A raíz de esta experiencia Artaud escribe el libro 'Los Tarahumaras'. Después de permanecer más de diez años recluido en un sanatorio a causa de los sucesivos delirios mentales, es reconocido por la crítica parisina como el padre de la nueva escena.

La recopilación de sus ensayos aparecida en 1938 con el título de 'El teatro y su doble' se ha convertido en la obra más célebre de Antonin Artaud. En uno de esos textos, titulado 'El teatro y la crueldad', Artaud expone su particular visión del teatro.

Para Artaud, en esa época se trataba de regenerar el teatro occidental, de luchar contra el teatro de entretenimiento. Desde entonces recurrirá a un teatro de signos en el que la improvisación se fundamenta en el gesto y el cuerpo.

VISIONARIO DEL TEATRO

Convertido ya en el gran visionario del teatro contemporáneo, publica 'Lettres de Rodez' (1946) y 'Van Gogh, le Suicidé de la Société' (1947). Su obra más conocida, 'Para acabar con el juicio de Dios' (1948), es póstuma. Antonin Artaud muere el 4 de marzo de ese mismo año, unos meses antes de que su última publicación llegue a las librerías.

En el catálogo, que acompaña la exposición, se incluyen algunos textos de Artaud, traducidos, por primera vez al español, de la mano de Mauro Armiño, Premio Nacional de Traducción.