González Vergel defiende la unidad de España en su montaje de 'La prudencia en la mujer' de Tirso de Molina

El espectáculo, protagonizado por Juan Carlos Naya y Abigail Tomey, se estrena el miércoles en el Teatro Fernán Gómez MADRID, 23 (EUROPA PRESS) El veterano director de escena Alberto González Vergel defiende la "unidad de España" en su montaje de 'La prudencia en la mujer', de Tirso de Molina, una función que se estrena el próximo miércoles en el Teatro Fernán Gómez de Madrid protagonizada por Abigail Tomey y Juan Carlos Naya. González Vergel, decano de los directores de escena españoles y pionero de la realización en Televisión, es también responsable de la versión de este texto en el que Tirso de Molina recrea algunos de los episodios de María de Molina, regente en dos ocasiones del reino de Castilla-León. Su figura, agrandada con el paso del tiempo, no estuvo exenta de conflictos, tanto con su propio hijo como con los nobles de la época que conspiraron contra ella. Alberto González Vergel dijo haber recreado esta obra "fiel al autor y a la sociedad de nuestro tiempo", separada en varios siglos de los supuestos sociológicos y políticos del XVII español. UN "VIEJO SUEÑO" El director de escena confesó que este espectáculo constituye un "viejo sueño" de su vida reciente pues releyó la obra de Tirso hace algo más de dos años y la encontró "de rigurosa actualidad", lo que le decidió a montarla. González Vergel recordó que Tirso escribió este texto en pleno proceso de "desmembración de España" y "alertó al pueblo de lo que se estaba fraguando en relación con Cataluña, saliendo en defensa de la integridad territorial española". Para ello el autor retrocedió al siglo XIII, ensalzó la "gran categoría humana y política de María de Molina y narró las luchas que sostuvo para mantener esa integridad territorial", dijo recordando que esta obra hacía mucho que no se representaba y que se había llevado a escena "mal, con un criterio de pura arqueología". El director de escena, que se calificó a sí mismo de "independiente", declaró ser un "apasionado" del teatro clásico que, en su opinión, "hay que aproximar a los contextos sociopolíticos actuales". Aunque pensaba retirarse con esta función, González Vergel dijo que ahora le han surgido "otras cosas", como representar a Séneca y a Peter Shaffer. ESCENOGRAFÍA INTENCIONADA La actriz Abigail Tomey aludió a la "exigencia del director respecto al verso", y pidió al elenco una "dicción perfecta y un volumen audible". Sobre este asunto, González Vergel añadió que no se trata de recitar "a la antigua" sino "respetando la cadencia y la musicalidad del verso". "Me desespera ir a ver a los clásicos y no enterarme de nada", agregó. Como ya es característico en los trabajos de González Vergel, el decorado, ideado por su colaborador desde hace veinte años, José Miguel Ligero, forma parte del concepto ideológico y dramatúrgico de esta "puesta en escena arriesgada que mezcla dos épocas", dijo Ligero. La escenografía, al igual que los personajes, se expresa como un elemento más del reparto y aporta una tercera dimensión a la intencionalidad de la dramaturgia. En esta ocasión, se ha recurrido a un tríptico gótico con unos accesos y con laterales en los que aparecen textos periodísticos. Asimismo, el vestuario se desvela en el mismo instante en que se alza el telón: la realeza con ropa medieval y el pueblo vestido con trajes actuales. Elementos "esenciales" son dos karatecas, que presentan el espectáculo ataviados con indumentaria de las artes marciales y representan a los Carvajales y los Benavides ("lo que hoy podrían ser PSOE y PP", dijo González Vergel) que, al final, "se reconcilian y pactan". ESPECTÁCULO "PELIGROSO" Junto a Abigail Tomey y Juan Carlos Naya figuran en el reparto de la función Francisco Grijalvo, Pablo Isasi, Ramón Serrada, David Aréu, Elías Arriero, Álvaro Gallegos, Enrique Sanmartín, Aitor Presa, Mauricio Villa y Antonio Palomo. Aunque en los últimos tiempos Naya ha dejado de lado el teatro clásico, para no "encasillarse", el actor confesó haber aceptado este proyecto por estar detrás de él González Vergel, con quien dijo haberse hecho actor. Respecto a este montaje, Juan Carlos Naya señaló que ciertos Ayuntamientos y concejalías, de quienes dependen hoy algunos teatros españoles, han visto en esta puesta en escena "un espectáculo cuanto menos peligroso" y han declinado llevarlo a sus salas. "Yo opino que el mensaje político de María de Molina no podía ser más conciliador, democrático y prudente", manifestó recordando que, en cualquier caso, "no deja de ser una función histórica". 'La prudencia en la mujer' estará en el escenario de la Sala Guirau hasta el 5 de abril.