Mónica Randall regresa al teatro de la mano de Yasmina Reza y Silvia Munt

  • Madrid, 12 feb (EFE).- La actriz Mónica Randall lleva más de 34 años alejada de los escenarios, a los que ahora vuelve con "Una comedia española", una obra de la exitosa autora francesa Yasmina Reza, que dirige Silvia Munt y que disecciona la anatomía psicológica de los actores.

Madrid, 12 feb (EFE).- La actriz Mónica Randall lleva más de 34 años alejada de los escenarios, a los que ahora vuelve con "Una comedia española", una obra de la exitosa autora francesa Yasmina Reza, que dirige Silvia Munt y que disecciona la anatomía psicológica de los actores.

"Es como beber agua fresca envenenada", dice Silvia Munt sobre esta obra que se estrena mañana, por primera vez en España, en el Teatro Valle-Inclán de Madrid, donde estará hasta el 29 de marzo con un montaje que han coproducido el Centro Dramático Nacional, el Teatre Nacional de Catalunya y Bitó produccions.

Será el cuarto montaje teatral dirigido por Silvia Munt, una actriz cada vez más entregada a la dirección y que en "Una comedia española" se ha empleado a fondo, pues incluso ha colaborado en la traducción al español de este texto, realizada por Fernando Gómez Grandes.

Su apuesta por esta obra nace "de una pasión irrefrenable por Yasmina Reza" a quien ve como "uno de los escritores contemporáneos más importantes" y que, no en vano, tiene actualmente tres obras en la cartelera madrileña.

"Una comedia española" es para la autora, que la publicó en 2004, "su mejor obra", aunque haya sido "la menos valorada o la menos comercial". De hecho este texto será la base de la primera película que dirigirá Yasmina Reza.

Silvia Munt vio enseguida que uno de los cinco personajes de esta obra, Pilar (una madre de dos hijas actrices, con un novio más joven que ella y muchas ganas de vivir la vida "con dos cojones o con dos ovarios"), era Mónica Randall y se arriesgó a llamar a la actriz aunque todo el mundo le decía que la actriz rechazaría este proyecto teatral como muchos otros en los más de 34 años que llevaba sin pisar los escenarios.

"Me tocó la lotería", apunta sonriente Silvia Munt, al recordar cómo, para su sorpresa, Mónica Randall aceptó su propuesta. "Está deliciosa en este personaje", asegura la directora, que, además, cuenta en el reparto de la obra con Cristina Plazas, Ramón Madaula, Xicu Masó y María Molins.

La obra es como "una muñeca rusa" que tiene "una obra de teatro dentro de otra". Relata cómo cinco actores franceses ensayan una comedia española de un escritor español, que está presente en la sala, pocos días antes del estreno.

Poco a poco los actores rompen el ensayo y empiezan a realizar confesiones imaginarias en complicidad con el público, algo que permite hacer "una anatomía psicológica de los actores, de sus miedos, de sus obsesiones, de sus inseguridades, de su necesidad de gustar, de lo humillante y de lo curativa que puede llegar a ser esta profesión", explica Silvia Munt.

Paralelamente, el ensayo reúne a una madre (Mónica Randall) con sus dos hijas actrices, al marido de una de ellas y a su joven novio, con lo que se convierte en una reunión familiar que "radiografía ese fenómeno tan necesario y tan peligroso que es la familia".

Silvia Munt apunta que Yasmina Reza eligió utilizar una comedia española como "hubiera podido ser una comedia checa", aunque seguramente influenciada porque se siente "cercana a este país". Aún así, la obra muestra "cómo nos ven, con algún topiquillo por ahí también. Es un ejercicio de humor, de reírnos de nosotros mismos y de ella, que se ha arriesgado a escribir de otro país".

Silvia Munt, que en 1992 recibió el Goya a la mejor interpretación femenina por "Alas de Mariposa" y en 1999 el Goya al mejor cortometraje documental por "Laila", escrito y dirigido por ella misma, asegura que en la dirección "me siento muy yo, muy libre", con la sensación de "controlar todo, desde por qué se levanta un proyecto".

"Hace diez años que no hago teatro como actriz. Hay veces que he sentido una punzada de ganas de volver a la interpretación en el escenario, pero luego me veo tan feliz en la dirección, que se me pasa. Lo mío ha sido una decisión premeditada y consciente".