Valencia adecuará el Teatro Romano de Sagunto a la normativa de espectáculos y asegura que tiene el tiempo a favor

VALENCIA, 28 (EUROPA PRESS)

El Gobierno de Valencia realizará en el Teatro Romano de Sagunt las "necesarias" obras para adecuarlo a la normativa de espectáculos y "potenciar" su uso cultural. La actuación se llevará a cabo una vez que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) haya determinado que existe "imposibilidad legal" para revertir la rehabilitación del monumento de Grassi y Portaceli, una decisión que, aunque puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, establece por el momento que estas obras no serán demolidas y "el tiempo corre a favor de la Generalitat y de los saguntinos".

Así lo aseguraron hoy la consellera de Cultura, Trini Miró, y la secretaria autonómica de Política Institucional, Isabel Villalonga, durante una rueda de prensa de la comisión interdisciplinar de expertos sobre el Teatro Romano para valorar el auto del TSJCV que estima la petición de la Generalitat de no ejecutar la sentencia del Tribunal Supremo que obliga a devolver el monumento a su estado previo a la intervención arquitectónica.

Al respecto, la titular de Cultura leyó una declaración institucional en la que los integrantes de la comisión --que estuvieron presentes en el acto a excepción del decano del Colegio de Arquitectos de la Comunitat Valenciana, Juan Castillo-- expresan su "satisfacción por el hecho de que el TSJCV haya entendido y aceptado los argumentos esgrimidos en el incidente de inejecución de sentencia" y manifiestan que la decisión judicial "es una noticia positiva para el futuro del Teatro Romano".

Asimismo, Miró anunció que la Generalitat va a abordar "las necesarias obras en el recinto para adaptarlo a la normativa de espectáculos públicos en cuanto a sistemas de seguridad e instalaciones". El objetivo, apuntó, es "extraer el máximo partido posible a un enclave cultural de gran valor histórico y patrimonial y potenciar el uso social del teatro que la propia sentencia reconoce".

La consellera comentó que estas actuaciones aún no tiene fecha y ahora hay que redactar un proyecto y sacarlo a concurso. La intervención consistirá en adecuar elementos "sin perjuicio en ningún caso para el patrimonio" y que afectarán, por ejemplo, a los camerinos a la instalación eléctrica con el fin de que no haya que alquilar grupos electrógenos cada vez que el teatro acoja una representación. En esta labor están trabajando conjuntamente las directoras generales de Patrimonio y Teatres de la Generalitat.

De igual modo, la comisión mostró su deseo de que "éste sea el final del proceso" al entender que el auto del TSJCV "da respuesta a una demanda que se ha manifestado desde la mayoría de los ámbitos sociales y culturales".

En este punto, y acerca de la posibilidad de que Juan Marco Molines, autor del recurso contra la rehabilitación del Teatro, recurra el auto, Isabel Villalonga explicó que hay un período de diez días para comunicar si se presenta recurso de casación y el Tribunal Supremo dará otros dos meses para interponerlo de manera efectiva.

"En cualquier --observó-- el auto del TSJCV establece la inejecución de una sentencia por razones legales el tiempo corre a favor de la Generalitat y de todos los saguntinos", puesto que un pronunciamiento definitivo del Alto Tribunal puede tardar "tres o cuatro años", calculó.

INDEMNIZACIÓN A MOLINES

Villalonga, preguntada por la pieza separada del auto del TSJCV referida a una indemnización a Marco Molines, señaló que el demandante deberá evaluar los daños que cree que se le han ocasionado, solicitar la indemnización y remitirlo el TSJCV. Serán los tribunales quien tendrán que decidir, ya que la Generalitat defenderá sus intereses, afirmó la secretaria autonómica, quien advirtió además de que el TSJ ya señala en su resolución que Marco Molines "no ha sufrido daño patrimonial", puesto que el teatro no le pertenece.

Sobre el "coste" del proceso para el Gobierno valenciano, Villalonga no aludió a ninguna cantidad económica pero sí a las "muchas horas d trabajo de abogados y funcionarios de la Generalitat" para legalizar "por el bien de todos" una obras que eran ilegales, recordó.

Por su parte, el alcalde de Sagunt, Alfredo Castelló, subrayó que la mayoría de los ciudadanos de la localidad están "hartos de esta polémica judicial siga viva 17 años después". "Lo que queremos es que se aclare todo; ojalá este sea el último paso", dijo·

Por lo que respecta al uso del recinto, adelantó la voluntad municipal de impulsarlo como escenario cultural y realizar, además del festival Sagunt a Escena, representaciones desde abril-mayo a septiembre-octubre.