Los espectadores viajan a 1977 con La chica de ayer

Bar

Bar

Suelo muy setentero

Suelo muy setentero

La madera se utiliza mucho en toda la serie

La madera se utiliza mucho en toda la serie

Las persianas verdes metálicas, tampoco

Las persianas verdes metálicas, tampoco

La máquina de escribir, no falta

La máquina de escribir, no falta

Ernesto Alterio es el inspector Samuel Santos, quien tras un accidente despierta en 1977, vestido con camisas de pico, chaqueta de cuero y pantalones de campana y rodeado de máquinas de escribir, coches sin dirección asistida o teléfonoscon rueda. Lohace en La chica de ayer, la nueva serie que ha estrenado Antena 3. Como ya pasara con Doctor Mateo, es una adaptación de una serie que emite la BBC que se ha edulcorado un poco y cuya segunda temporada dependerá de lo que haya dicho la audiencia. Tanto es así, que han grabado dos finales, al más puro estilo Sin Tetas no hay paraíso.

Para hacer realidad ese regreso a 1977, los decorados y el atrezzo juegan un papel muy importante. Mercedes Canales, directora del departamento de arte de La Chica de ayer, nos revela que vio varias películas ambientadas en los años 70 así como hechas en esa época para que a los espectadores no les "sorprenda ningún objeto de los que salen en escena y no echen en falta ningún detalle".

Como los años 70 vuelven a estar de moda, buscar objetos y muebles parecía tarea fácil, "pero nosotros no queríamos nada que luego el espectador pudiera encontrar en Ikea o en cualquier otra tienda". Para ello se pusieron a rastrear a través de internet y así consiguieron muebles típicos de la época en tiendas de Navarra, Zaragoza y hasta de Alemania.

Otro de los escenarios que no dejará indiferente al espectador será el bar. "La barra es muy setentera, así como los azulejos, que los hemos hecho nosotros imprimiendo en color el dibujo del original". Los buzones, así como los bolardos de la calle, también han sido fabricados por mi equipo. Lo que si es original es un cartel que promociona la película de Harry el sucio y que encontraremos colgado en la comisaria. También son muy típicas de la época las persianas verdes, así como lasvidrieras encima de las puertas, por no hablar de las lámparas de colores rojo y naranja.

Sin tonos azules que recuerdan a la crisis

Uno de los primeros retos a los que se enfrentaba el equipo de Canales era que la serie está inspirada en Life of Mars, de la BBC, y al tratarse de una serie inglesa es menos colorista, sin olvidar que las comisarias de los años 70 "daban miedo y sólo eran cuartuchos". Pero para evitar ese ambiente frío, los decorados se llenarán de tonos naranjas, verdes y marrones, combinados a la perfección con la ropa que llevan los personajes. "El departamento de arte marca el color que hay que utilizar junto al director de fotografía y lo primero que decidimos fue no utilizar tonos azules. Al tratarse de un viaje de 2009 a 1977 pensamos que era como pasar del gris de la crisis a la explosión de color del pop de aquellos años".

Y tanto perfeccionismo se debe a que Canales cree que una serie, para que sea creíble, debe estar muy bien ambientada. "Cuando ves que una mesa tiene un jarrón con unas flores muy bien colocadas durante más de dos capítulos, no te lo crees, porque eso no puede ser verdad", asegura. “En la vida real no pasa”.

Y esa es la clave de otras de las series en la que ella ha trabajado. Hospital Central. "Me llamaron y me dijeron que teníamos que hacer un hospital dentro de un plató" y no daba crédito, pero ahí está, todo parece real.