"El Capea" corta su primera oreja en Las Ventas, por coraje y buena técnica

  • Madrid, 9 may (EFE).- Una faena de entrega sin límites sobre la base de una buena técnica le valió hoy a Pedro Gutiérrez "El Capea" la primera oreja de su carrera en Las Ventas, en un festejo en el que Miguel Abellán resultó herido "menos grave".

Madrid, 9 may (EFE).- Una faena de entrega sin límites sobre la base de una buena técnica le valió hoy a Pedro Gutiérrez "El Capea" la primera oreja de su carrera en Las Ventas, en un festejo en el que Miguel Abellán resultó herido "menos grave".

FICHA DEL FESTEJO.- Cinco toros de Salvador Domecq, bien presentados y de juego deslucido a excepción del cuarto que tuvo un buen pitón derecho. Al ser devuelto el primero y correrse turno, el quinto fue un sobrero de Fernando Peña, en la línea de los titulares.

Miguel Abellán: dos pinchazos, estocada enhebrada y dos descabellos (ovación al pasar por su pié a la enfermería) en el único que mató.

Pedro Gutiérrez "El Capea": media y dos descabellos (silencio); estocada (una oreja); y pinchazo, estocada corta y descabello (ovación en la despedida).

David Mora, que confirmaba la alternativa: buena estocada (ovación tras un aviso); y buena estocada (palmas).

La plaza se llenó en tarde cubierta y de agradable temperatura, aunque con rachas de viento que molestó en el ruedo.

En cuadrillas, Felix Jesús Rodríguez protagonizó un buen tercio de banderillas en el quinto, con un soberbio último par, por lo que saludó montera en mano, invitando a compartir los aplausos a su compañero Marcos Ortiz "Chicuelo de Tielmes".

En la enfermería fue operado bajo anestesia general Miguel Abellán de "herida en hueco poplíteo de muslo izquierdo con una trayectoria hacia arriba de quince centímetros, que contusiona el paquete vasculo nervioso y alcanza el fémur. Pronóstico menos grave". Fue trasladado en ambulancia a la Clínica La Fraternidad, donde quedó ingresado.

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"EL CAPEA" VENCE AL "7"

"El Capea" ha triunfado en Madrid cortando una oreja de mucho peso. Una buena noticia para el toreo, es lo lógico, dado que se trata de un torero joven con ganas irrefrenables de llegar a figura. Sin embargo, no lo acepta bien determinado sector de "la cátedra". ¿Por qué?

La respuesta es uno de los pecados capitales, hasta ahora sin remisión, de los "ultra críticos" del polémico tendido "7". No se entiende tanta inquina al hijo de uno de los toreros más importantes en España y América en los años "setenta" y "ochenta". ¿Acaso es malo que el hijo quiera emular al padre, con el sacrifico y la responsabilidad que conlleva una meta tan gloriosa?

"Capea" podría haber elegido la comodidad de una desahogada posición familiar herencia de las mil batallas que ganó su padre en los ruedos. O dedicarse a explotar sus estudios universitarios felizmente culminados antes de vestirse por primera vez de torero, pues fue ésta la condición impuesta por el progenitor.

Pero no. "El Capea" ha querido ser torero. Y lo de hoy le pone en muy buen camino para relanzar su carrera. Es lo que le molesta a los del "7", que le incordiaron antes, durante y después del triunfo. El "¡queeee-noó! que le viene dedicando desde su presentación en esta plaza podrían aplicárselo a si mismo los vociferantes a tenor de la mayoría de pañuelos que respaldaron la oreja que finalmente paseó. Y en todo caso plantearse si son ellos los que no deberían volver a la plaza, al menos con ese espíritu.

Aclarada esta circunstancia, hay que hacer hincapié en la importancia del triunfo. Este año era su única oportunidad en la feria isidril, en la que los toreros se juegan el rumbo de la temporada.

La corrida de Salvador Domecq no ha sido fácil, ni por presencia, ni por esencia. Serios y muy astifinos, y "apretando" mucho en los engaños. Es verdad que el toro cuarto -segundo de los tres que estoqueó "Capea" al hacerse cargo también del segundo que correspondía al compañero herido Abellán- fue el que más "se dejó", aunque sólo por el pitón derecho.

Y ahí fue donde calentó "Capea", con un toreo serio, de mucha entrega y excelente técnica. Toreo también precioso, luciendo mucho al toro y luciéndose él. Las tandas por el pitón derecho tuvieron enjundia y verdad, atacando por abajo en una sucesión de muletazos de mano firme y muy sentida. Batalla ganada en muy buena lid, con el magnífico corolario de la espada: una estocada que hizo rodar al toro sin puntilla. Lo dicho, "El Capea" desde ahora en irresistible ascensión.

El resto de la corrida estuvo marcada por las dificultades y hasta el peligro que sacaron los toros, además con la dificultad añadida del viento.

El mismo "Capea" estuvo correcto sin más en su primero, toro con notable tranco pero poca duración. Y no pudo resolver en el desclasado sexto, que se movió, pero sin condiciones, volviéndose antes de pasar, reponiendo las embestidas.

El confirmante David Mora estuvo valiente hasta la temeridad, sin embargo, sin la más mínima colaboración de su toros, el de la ceremonia colándose constantemente, y el otro "rebañando" también por los dos pitones.

Y valiente asimismo Abellán, sorteando las dificultades y el peligro del toro que terminó hiriéndole.

Por Juan Miguel Núñez