El ecuatoriano Campuzano, la puerta grande en el festival de beneficencia en Latacunga

  • Latacunga (Ecuador), 3 may (EFE).- El ecuatoriano Martín Campuzano abrió la puerta grande del coso "San Isidro Labrador" de Latacunga, en el centro de este país andino, al cortar dos orejas al último de la tarde en festejo benéfico organizado por la Cámara de Agricultura de esa ciudad por su feria anual.

El ecuatoriano Campuzano, la puerta grande en el festival de beneficencia en Latacunga

El ecuatoriano Campuzano, la puerta grande en el festival de beneficencia en Latacunga

Latacunga (Ecuador), 3 may (EFE).- El ecuatoriano Martín Campuzano abrió la puerta grande del coso "San Isidro Labrador" de Latacunga, en el centro de este país andino, al cortar dos orejas al último de la tarde en festejo benéfico organizado por la Cámara de Agricultura de esa ciudad por su feria anual.

En tarde soleada, con ligera llovizna y media plaza en los tendidos, se lidiaron ejemplares de la ganadería local de Ortuño, correctos de presentación y que dieron juego variado.

Campuzano, a su ejemplar "Cariñoso" lo recibió con el percal por verónicas jaleadas.

Sufrió dos aparatosas volteretas sin consecuencias y su faena de muleta la realizó por derechazos y naturales en varias series para rematar de senda estocada en todo lo alto que hizo rodar en puntilla a su enemigo. Dos orejas y puerta grande.

Sus alternantes, el veterano ecuatoriano Paco Barona estuvo bien con el capote y la muleta, pero pesado con el estoque para matar al cuarto viaje y recibir cariñosa vuelta al ruedo.

El también ecuatoriano Antonio Campana estuvo bien con el capote, el toro desarrolló sentido y peligro, faena de aliño para matar de media estocada efectiva que produjo hemorragia. Vuelta al ruedo al torero y palmas al toro.

El ecuatoriano Mariano Cruz Ordóñez, con "Campero", vistoso quite de verónicas y chicuelinas. Faena larga y variada aplaudida pero pesado con el estoque para matar al cuarto viaje de estocada entera y caída. Vuelta al ruedo.

El torero de la tierra Diego Rivas se hizo aplaudir con el capote, faena breve pero aplaudida para matar de estocada desprendida y recibir una oreja.

Juan Francisco Hinojoza, de Ecuador, estuvo voluntarioso con el percal por verónicas y faena variada sin ligar. Estocada contraria al segundo viaje terminando al primer golpe de descabello. Vuelta al ruedo.