Emilio de Justo hace el toreo y triunfa

  • Madrid, 7 may (EFE).- Una oreja dejó el primer festejo de la feria isidril, para el joven y todavía modesto Emilio de Justo, muy dispuesto y con ganas, y con buen concepto del toreo.

Emilio de Justo hace el toreo y triunfa

Emilio de Justo hace el toreo y triunfa

Madrid, 7 may (EFE).- Una oreja dejó el primer festejo de la feria isidril, para el joven y todavía modesto Emilio de Justo, muy dispuesto y con ganas, y con buen concepto del toreo.

FICHA DEL FESTEJO.- Cinco toros de Martelilla -el sexto con e hierro de "Casa de los Toreros", del mismo encaste y propiedad- y un sobrero de Ana María Cascón, sustituto a su vez de otro sobrero inicial de Moises Fraile, desiguales de presencia, justo de raza y de fuerzas, y de poco juego a excepción de primero y sexto que fueron muy válidos. El quinto, el que más se movió, a su vez el más difícil.

Eugenio de Mora: estocada (palmas); y estocada ligeramente caída (silencio).

José Miguel Pérez "Joselillo": pinchazo y bajonazo (silencio); y pinchazo y casi entera (silencio).

Emilio de Justo: estocada baja (silencio); y estocada (una oreja con protestas).

Casi lleno en tarde de nubes altas y calor.

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EMILIO DE JUSTO PIDE PASO

La feria acaba de empezar, y ya se hace pesada. Tuvieron que pasar cinco toros (en realidad siete, contando los dos que fueron devueltos antes de lidiarse el tercero) hasta ahuyentarse el clima de desesperación en la plaza. Emilio de Justo, en el último momento y con un toro muy claro, enderezó por fin la tarde.

Todavía hubo quienes no estaban de acuerdo con la faena, o con el premio de la oreja. Los eternos protestones, que hoy asomaron pancartas durante el paseíllo contra la empresa y contra la Comunidad de Madrid descalificando la gestión, la programación y la madre que parió a todos. Las Ventas de Madrid hoy más olla de grillos que nunca.

Dicen que es la personalidad, el carácter de la plaza, cuyo influjo resulta insoportable en contextos como el de hoy. ¡Cuán gritan, y qué razón tienen para no callarse!. Desde luego no faltaron motivos para la protesta.

La poca presencia del primero y su cojera, aunque terminaría rehaciéndose, y hasta fue buen toro, pero no le cogió el aire el torero. La endeblez y malas ideas del segundo. La birria del tercero, impropio de Madrid, enclenque y con esa carita "lavada", que necesariamente fue para atrás, y "el baile de corrales" que vino a continuación con el primer sobrero devuelto también, hasta lidiarse por fin el "tris" de Ana María Cascón, tan blando como la generalidad del encierro, y defendiéndose con medias arrancadas y la cara por las nubes. El deslucido cuarto. El violento quinto...

No era fácil levantar la tarde. Y también por eso tiene más mérito la oreja lograda por Emilio de Justo en el último momento. No tienen razón los que se la protestaron. El toro escondía un fondo bueno, pero había que buscárselo. Manseó en el caballo, sin estilo en los dos primeros tercios. Y luego, eso sí, se dejó hacer. Tuvo temple, buen tranco. Y el joven y modesto De Justo lo entendió bien, haciéndole las cosas despacito y con gusto.

El ambiente crispado de cierto sector del tendido no influyó para nada en el ánimo del torero, menos mal, siempre a lo suyo, esperando a que se le viniera (el toro), embarcándole y "llevándole". Aguantó cuando hizo falta y, sobre todo, se gustó a si mismo y gustó a la mayoría haciendo las cosas con limpieza y cierta profundidad.

Lució buen estilo De Justo, hay que insistir, con gran respeto al clasicismo. Abundó en el toreo que llaman fundamental, intercalando entre series "cositas" que gustan mucho en esta plaza. Y con la espada, fetén.

En su situación -sólo cinco paseíllos la temporada pasada, y el de hoy el primero de la actual- todavía tiene más mérito su triunfo. Con seguridad la oreja de hoy le va a abrir muchas puertas a este Emilio de Justo.

Al contrario de esta actitud, el veterano Eugenio de Mora se dejó escapar la oportunidad del primero. Toro apto a pesar de que cuando iba por la tercera tanda empezó a flaquear. Pero es que no le ofreció el torero nada que valiera la pena. El cuarto "no sirvió" y tampoco de Mora se preocupó de hacer las cosas bien.

"Joselillo" no ha tenido "material" apropiado. Aunque no le faltaron ganas al hombre. Machacón en sus dos toros. El que hizo segundo se volvía en un palmo. El quinto fue violento de más, una alimaña, mirón y pegando tornillazos. Hubo interés con "Joselillo" por no rendirse tan fácilmente, aunque nada pudo resolver.

Fue larga la tarde, con muchos pasajes poco lucidos. Pero no se entienden tantas protestas cuando hay también circunstancias que celebrar. Emilio de Justo pide paso, y hay que dárselo.