Ferrera abre la puerta grande de la Feria del Sol

  • Mérida (Venezuela), 22 feb (EFE).- Los diestros españoles Antonio Ferrera y César Girón cortaron tres orejas y el venezolano Rafael Orellana estuvo valiente pero no tocó pelo, en la cuarta corrida de la Feria del Sol, celebrada hoy en Mérida con la Plaza llena.

Ferrera abre la puerta grande de la Feria del Sol

Ferrera abre la puerta grande de la Feria del Sol

Mérida (Venezuela), 22 feb (EFE).- Los diestros españoles Antonio Ferrera y César Girón cortaron tres orejas y el venezolano Rafael Orellana estuvo valiente pero no tocó pelo, en la cuarta corrida de la Feria del Sol, celebrada hoy en Mérida con la Plaza llena.

Se jugaron cinco toros nacionales, cuatro de Santa Fé que cumplieron, uno, cuarto bises de El Prado, que sustituyó a otro de la misma divisa que fue cambiado por lesión, y el tercero colombiano de Ernesto Gutiérrez que cumplió.

Ferrera; Oreja y Oreja con petición de otra.

Girón; Oreja y Palmas.

Orellana; Silencio y Palmas.

Ferrera fue sacado a hombros al terminar la corrida.

Antonio recibió con templados lances al que abrió plaza, clavó arriba tres pares de banderillas que ovacionaron, valiente faena con tandas de naturales y derechazos rematadas con estocada que premiaron con oreja; el cuarto bis empujó en un fuerte pullazo, Ferrera se lució al clavar los seis palos en todo lo alto con toda la plaza de pie, largo y emotivo trasteo acompañado de la música y pases de todas las marcas y el público pidiendo el indulto que la presidencia no concedió, mató de pinchazo y estocada de efectos fulminante.

Giròn estuvo aseado con la capa y firme en el último tercio, se gustó con varias series por el derecho, se adornó con redondos y lo liquidó de media estocada, oreja; en el quinto volvió a brillar con la capichuela, faena encimista, sacándole todo los pases que tenía, falló con la toledana y perdió el trofeo.

Orellana no tuvo suerte en el sorteo con su primero; al que cerró plaza lo recibió con largas de rodillas, en los medios comenzó valiente trasteo con una tanda de hinojos, se arrimó para sacarle meritorias series de naturales, derechazos y redondos, pero no era su tarde y marró con los aceros.