Gallardón pide a San Isidro salir pronto de la crisis y que "la corazonada de Madrid 2016 sea pronto realidad"

Asiste al izado de la bandera en Colón antes de asistir a la misa oficiada por Rouco Varela en la Real Colegiata de San Isidro

MADRID, 15 (EUROPA PRESS)

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, aprovechó hoy su visita a la Ermita de San Isidro para beber el agua para pedirle al patrón de la capital salud, felicidad, salir pronto de la crisis y que "la corazonada de todos los madrileños se convierta pronto en una realidad" y que el próximo 2 de octubre Madrid se convierta en sede de los Juegos Olímpicos de 2016.

El primer edil cumplió como cada año con lo que ordena la tradición y dio ejemplo a los ciudadanos acudiendo a beber el agua pasadas las 9 horas, cuando los puestos empezaban a desperezarse y sus ocupantes se afanaban en rematar los últimos detalles: colocar los carteles, colocar las sillas y mesas, y empezar a freír no sólo los churros y porras para el desayuno, sino también los pinchos morunos, panceta, chorizos y morcilla que hasta esta noche servirán a todos los 'chulapos' que durante toda la jornada se acerquen a la pradera.

Por la calle ya desfilaban las primeras chulapas, ante puestos de bolsos, mantones y pendientes, y los más madrugadores empezaban a comprar las tradicionales rosquillas del Santo: las listas, las tontas, las de Santa Clara... un típico dulce madrileño que este año Gallardón no se acercó a probar, ya que se fue apresuradamente hacia la plaza de Colón para asistir al izado de la bandera sin pararse siquiera a probar alguna de estas 'delicatessen'.

Sin embargo, sí entró en la ermita, acompañado por el vicealcalde, Manuel Cobo, tras beber el agua y pedir "por favor, los Juegos de 2016". "Creo que sí, que tenemos muchas, muchas posibilidades. A ver si salen bien las cosas", les confesó minutos después a algunos miembros de la Cofradía de San Isidro, que esperaban con él antes de entrar a visitar la capilla y que obsequiaron al primer edil con una jarrita de cerámica.

A la salida, reconocía de nuevo ante los medios que, como "seguro que todos habéis adivinado", su deseo mental al Santo era conseguir estas aspiraciones olímpicas. "Hoy somos muchos los madrileños que, además de salud para todos, hemos pedido que esa corazonada que tenemos todos los madrileños se convierta en una realidad. Que el próximo 2 de octubre Madrid sea elegida la ciudad que organice los Juegos en 2016. Y hasta que eso llegue, y desde luego después de que haya llegado, mucha salud, mucha felicidad y que salgamos pronto de la crisis", deseó el regidor madrileño.

Después, alguna foto con los vecinos que incluso querían "achucharlo" un poco, saludos, besos, sonrisas y algún 'guapo' que otro, antes de salir rápidamente hacia el coche hacia la plaza de Colón, donde ya lo esperaba la mayoría de los miembros de la Corporación municipal --con la ausencia de todos los ediles de IU-- para presenciar el tradicional izado de la bandera.

BANDERINES Y BANDERÓN.

Frente a la ceremonia del año pasado, más vistosa en número de personas y con la presencia destacada de la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor, este año al acto asistieron poco más de cincuenta personas, algunas portando banderines de España, y no hubo representación del Gobierno central, aunque sí acudió el secretario general del PSM, Tomás Gómez, acompañando al portavoz socialista en el Consistorio, David Lucas, y a otros ediles del PSOE.

La parada estuvo protagonizada por una compañía del Colegio de Guardias Jóvenes de la Guardia Civil, ante la atenta mirada del director general de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez. Tras leer el artículo de la Constitución que obliga fidelidad a la bandera y que establece los máximos honores que se le deben rendir en los actos oficiales, una decena de agentes de la Benemérita y un suboficial izaron la enseña de 21 por 14 metros.

Después, casi un centenar de guardias civiles desfilaron alrededor de la plaza del Descubrimiento con la música de la banda de fondo, justo después de pronunciar un sonoro '¡Viva España!' y de escuchar respetuosamente el himno nacional. Tras el acto, rápido y sencillo, Gallardón regresó a la Real Colegiata de San Isidro para asistir, a las 11 horas, a la santa misa en honor de San Isidro que oficia el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. A partir de las 13 horas, el primer edil entregará las Medallas de Oro de la Ciudad de Madrid al futbolista Raúl, el torero José Tomás, el cantante Joaquín Sabina y la humanista Paloma O'Shea.