Luis Bolívar, una oreja a la emoción

  • Madrid, 13 may (EFE).- Una oreja cortó Luis Bolívar en la corrida de hoy en Las Ventas por una faena emocionante por la furia del toro y la disposición del torero, que incluso resultó herido y aguantó hasta el final.

Luis Bolívar, una oreja a la emoción

Luis Bolívar, una oreja a la emoción

Madrid, 13 may (EFE).- Una oreja cortó Luis Bolívar en la corrida de hoy en Las Ventas por una faena emocionante por la furia del toro y la disposición del torero, que incluso resultó herido y aguantó hasta el final.

FICHA DEL FESTEJO.- Tres toros de Las Ramblas -segundo, cuarto y sexto- y tres del Marqués de Domecq, correctos de presencia, justos de fuerzas y bajos de raza, el único realmente bravo, el sexto; los demás, aunque los hubo como primero, segundo y cuarto con cierto recorrido, deslucidos. El sexto fue ovacionado y el cuarto aplaudido.

Juan Bautista: estocada y descabello (silencio); y estocada corta y descabello (leves pitos).

David Fandila "El Fandi": estocada ligeramente tendida y atravesada que escupe, y bajonazo (silencio); y estocada algo tendida y desprendida, y descabello (silencio).

Luis Bolívar: metisaca, estocada desprendida y tendida, y dos descabellos (silencio tras un aviso); y estocada caída (una oreja).

En cuadrillas, destacó Christian Romero por su ordenada brega en el cuarto.

En la enfermería fue atendido Bolívar de "herida en la cara anterior del tercio superior de la pierna derecha con una trayectoria de diez centímetros que causa destrozos en los músculos peroneos, de pronóstico reservado". Posteriormente fue trasladado a la Clínica "La Fraternidad", donde quedó ingresado.

La plaza se llenó sin apreturas en tarde agradable.

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OTRO TORO SALVADOR

Como le ha ocurrido al equipo de fútbol del Barcelona en dos partidos recientes -para bien en la Liga de Campeones, marcando un gol decisivo en el último minuto; y para mal en la Liga española, encajando el tanto de la adversidad también en tiempo de descuento- cambió el sino de la tarde de hoy en Las Ventas en el último toro de una corrida aburrida, espesa y sin poso.

No es la primera vez que ocurre en esta feria, ya que también en el festejo que inauguró el ciclo se dio una situación parecida: al cabo de cinco toros, aunque alguno con ciertas posibilidades pero sin ser convenientemente aprovechado, cuando el triunfo era poco menos que una entelequia, relanzó la corrida el todavía modesto Emilio de Justo, "subiéndose al tren" que le llevará necesariamente esta temporada a muchas ferias y plazas importantes.

También la oreja de "El Capea" a los dos días de aquella, aunque en el intermedio del festejo, fue asimismo excepción de algo duro y muy pesado de digerir en el ruedo y en el tendido. El toro del triunfo del salmantino fue el menos malo de una infumable corrida, con el que el torero estuvo crecido y muy seguro, valiente y con muy buena expresión artística.

Hoy, cuando se llevan cumplidas ya cinco corridas y una novillada, se ha cerrado el primer triunvirato de la Feria con el nombre del colombiano Luis Bolívar.

Nuevamente en el último minuto, y con un toro que ha tenido sobre todo ímpetu, que no la clase necesaria para recrearse en la interpretación. Quiere decirse que Bolívar ha estado sobre todo muy decidido y entregado, aguantando una barbaridad todo lo que se le venía en cada una de las fuertes embestidas del de "Las Ramblas", que repetía y repetía por abajo, hay que insistir, queriéndosela "comer" (la muleta).

Un toro que ya en un remate con el capote se lo echó a los lomos, derribándole en una espectacular voltereta, librándose de milagro cuando le buscó en el suelo, donde sólo acertó a empujarle con el morro.

Una vibrante apertura de faena, arrancándose el toro de largo, y trayéndoselo Bolivar "cosido" a los vuelos de la muleta. Dos, tres y hasta cuatro veces pasó como una exhalación, en muletazos limpios, seguidos y por abajo.

La plaza, como la faena, en plena ebullición, cuando en un ligero descuido -la muleta equivocadamente retrasada- el toro lo vio, yéndose por él. Cornada certera. Torniquete allí mismo, y a seguir.

Quiso aprovechar Bolivar la conmoción en la plaza, y la importancia misma de su quehacer, y siguió. El toro "transmitía" mucho, y la estampa del torero herido aportaba todavía más.

Ni un pase por el lado izquierdo, por donde recortaba, reponía las embestidas. Pero ahí estuvo Bolivar tan capaz y resuelto, valiente y con talento. Todavía una tanda más por el pitón derecho. Y la estocada, que, sin ser un dechado de perfección, fue fulminante.

La oreja, de las que llaman de verdad, se la apretó al pecho Bolívar cuando entraba por su pie a la enfermería.

Poco más de los otros cinco toros y faenas anteriores. El mismo Bolívar poco pudo hacer con su difícil primero, que "le midió" mucho y embistiendo a empellones.

Bautista, por debajo del primero, que aún embistiendo con la cara natural, sin humillar lo suficiente, obedecía y se desplazaba. También el cuarto tuvo algún recorrido aunque pegando "tornillacitos" al rematar los viajes. Tampoco en éste Bautista sacó nada en claro.

"El Fandi", con un primer toro que medio se dejó por el pitón derecho, le pegó por ahí pases aislados de buena factura, limpios y acompasados. Faena sin embargo acogida con frialdad por el tendido. El quinto fue imposible, y tampoco lo intentó el granadino. No hay que decir que banderilleó "El Fandi" a sus dos toros con facilidad y mucha vistosidad.