Perera, dado de alta, aun es duda para torear el sábado en Brihuega

  • Málaga, 15 abr (EFE).- El diestro Miguel Ángel Perera fue dado de alta hoy en la Clínica "Doctor Gálvez" de Málaga, donde ha permanecido ingresado desde el pasado domingo cuando resultó herido "grave" en la plaza de toros de "La Malagueta", y deberá esperar cuarenta y ocho horas para saber si podrá reaparecer el próximo sábado en Brihuega.

Málaga, 15 abr (EFE).- El diestro Miguel Ángel Perera fue dado de alta hoy en la Clínica "Doctor Gálvez" de Málaga, donde ha permanecido ingresado desde el pasado domingo cuando resultó herido "grave" en la plaza de toros de "La Malagueta", y deberá esperar cuarenta y ocho horas para saber si podrá reaparecer el próximo sábado en Brihuega.

En la mañana de hoy, los médicos que atendieron a Perera en este centro hospitalario observaron que a pesar de existir "un discreto edema en la cara antero lateral de la pierna izquierda", la herida presentaba "buen aspecto", por lo que se procedió a retirar el drenaje antes de darle el alta hospitalaria.

En función de su evolución durante las próximas cuarenta y ocho horas, con curas diarias y un vendaje compresivo en la herida, se decidirá su comparecencia en la tradicional Corrida de Primavera de Brihuega (Guadalajara), donde Perera compartiría cartel con Enrique Ponce y Cayetano Rivera, con toros de"La Palmosilla".

Perera fue herido por el segundo toro del festejo celebrado el pasado domingo, día 12, en Málaga, cuando replicaba un quite por gaoneras de José Tomás con otro de la misma suerte, momento en el que el viento "descubrió" al torero y el toro le lanzó un derrote seco en su pierna izquierda.

Tras recibir las primeras atenciones médicas, los doctores observaron que Perera llevaba "un puntazo que había que examinar en profundidad", pero por voluntad del torero, quince minutos después, volvió a salir para matar su primer toro, que hizo tercero, y aguantar en el ruedo durante la lidia de otros tres toros más, para acto seguido dar cuenta del astado que cerró plaza, al que, al igual que a su primero, le cortó una oreja.

Una vez acabado el festejo volvió Perera a la enfermería, donde los médicos le realizaron un examen más en profundidad, encontrándose una situación "más grave de la prevista", por la que decidieron operarle de inmediato bajo anestesia general.

El parte médico que firmó el doctor Juan Pedro de Luna Ximénez de Enciso señalaba "una herida contusa en cara externa tercio medio pierna izquierda de 12 centímetros con una trayectoria hacia arriba y otra hacia adentro con importante edema, contusión de piel y tejido celular subcutáneo. Aponeurosis del tibial anterior penetrando en el músculo tibial seccionado fibras musculares del mismo. Pronóstico grave".