Un pletórico Manzanares corta dos orejas de mucho valor y aroma

  • Sevilla, 27 abr (EFE).- Gran faena de dos orejas a cargo de un pletórico José María Manzanares al sexto toro de hoy en Sevilla, en una tarde en la que "El Juli" paseó también un trofeo por una entonada actuación.

Un pletórico Manzanares corta dos orejas de mucho valor y aroma

Un pletórico Manzanares corta dos orejas de mucho valor y aroma

Sevilla, 27 abr (EFE).- Gran faena de dos orejas a cargo de un pletórico José María Manzanares al sexto toro de hoy en Sevilla, en una tarde en la que "El Juli" paseó también un trofeo por una entonada actuación.

FICHA DEL FESTEJO.- Cuatro toros de Daniel Ruiz, aceptablemente presentados y de poco juego salvo el noble segundo, que también terminó yendo a menos. El cuarto se movió, pero sin clase. El quinto, sin entregarse; y el sexto, aunque reservón, también "se dejó". Y dos toros más de Gavira: el primero, que fue noble; y el tercero, "rajado".

Francisco Rivera Ordóñez: media en "los blandos" y estocada saliendo prendido (palmas); y estocada corta atravesada y dos descabellos (silencio).

Julián López "El Juli": gran estocada (una oreja); y dos pinchazos, estocada y dos descabellos (silencio).

José María Manzanares: estocada (silencio); y estocada (dos orejas).

En cuadrillas, buenos pares de Álvaro Montes y Emilio Fernández en el segundo. Se desmonteró Curro Javier en el tercero, con el que bregó muy bien Juan José Trujillo, quien a su vez saludó también tras parear al sexto.

Lleno de "no hay billetes" en tarde agradable.

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MANZANARES, "AVE FÉNIX"

Demasiados contrastes en la Feria, y en una misma corrida, como sucedió hoy. Cosas buenas y malas, ora por culpa de los toros ora por la incapacidad también de algunos toreros.

Lo bueno de esta tarde llegó en el último, cuando parecían esfumadas todas las esperanzas de diversión. "El Juli" había toreado con mucha corrección a su primero, cortándole una oreja. Parecía que no iba a haber premio gordo, cuando saltó el sexto, con el que Manzanares se empleó a fondo en la técnica, el valor y el arte. Faena justamente premiada con las dos orejas.

Pero antes se dio la actuación gris, de lo más vulgar, a cargo de Rivera Ordóñez en los dos de su lote. En el que abrió plaza con el agravante de que el toro duró mucho, noble y moviéndose. Rivera, que tiene más que asumida su propia limitación artística, busca ahora la alternativa de las banderillas. Hasta cuatro pares puso en éste, de lo más corrientito.

La primera faena de muleta, ventajista, resultó larga y de lo más anodina. Solamente la impresión de verle colgado entre los pitones cuando atacó con la espada la segunda vez hizo que el tendido se interesara por él. Fue desde luego una voltereta espeluznante, tras la que volvió a nacer. Al cuarto le pegó pases sin medida, sin hilván y sin dejar poso.

Al "Juli" le correspondió el toro más claro de la tarde, al que toreó con el capote con mucho temple tanto en el saludo como en un quite posterior. Inicio de faena muy torero, doblándose por bajo. Y dos tandas por la derecha, citando en la media distancia, de perfecta interpretación. El toro, materialmente "cosido", se vino cinco veces seguidas en cada serie, mientras "El Juli" arrastraba media muleta, lo que se dice haciéndole flecos.

Pero bajó el ritmo al citar al natural, también porque el toro no repitió con la misma alegría. Y al regresar por la diestra perdió fuerza el trasteo. Faltó limpieza en los últimos muletazos."El Juli" amarró la oreja en la suerte suprema. Gran estocada, candidata a premio.

Al quinto le costó mucho seguir los engaños. "El Juli" estuvo poderoso, pero artísticamente dijo poco la faena.

El primero de Manzanares se acabó en un suspiro. "Rajado" y sin clase, no dio opción a torearle.

Mas llegó el sexto, y fue el acabose. Estuvo Manzanares inconmesurable, como no se le veía hace mucho tiempo. Su paso desafortunado por Valencia y Castellón y en las dos primeras corridas que ya llevaba este año en Sevilla, le había colocado en una preocupante sima.

Pero la superación ha sido sorprendente. Y como el "Ave Fénix" que resucita de sus propias cenizas, se vino el torero arriba, pletórico de todo.

Hay que decir del toro que fue manso sin disimulo, huyendo de su sombra en los tres encuentros con el caballo. Manzanares acertó en los terrenos, planteando la faena cerca de la querencia, de las rayas hacia adentro.

Bonita apertura, obligando al toro por abajo. Y porque en las dos primeras series de lo fundamental se negaba el toro al segundo pase, "tragó" el torero hasta desengañarle. Muy capaz Manzanares, acertó a "empujarle" hacia adelante.

Muletazos intercalando las dos manos de uno en uno, superando esa falta de ligazón con una firmeza y un aroma extraordinario. Trazos tremendamente largos y lentos, y, sobre todo, muy sentidos. Entre tantos pases tan buenos sobresalieron los remates de trinchera y los de pecho. El no va más de la hondura y el poderío.

Lo consiguió Manzanares a base de tesón, valor, cabeza y corazón. La estocada, arriba y de efecto fulminante, dio paso a las dos orejas.

Como hace dos días con Talavante, torero habemus de nuevo. Son ahora mismo los dos más grandes de Sevilla.