Guía para entender 'Rompe Ralph', lo nuevo de Disney, si no eres un friki de los videojuegos

  • 'Rompe Ralph', la apuesta navideña de Disney, llega a los cines el día de Navidad.

  • Pixelazos, personajes que se mueven a trompicones como en las máquinas de 8 bits, fases bonus... La película es un homenaje exquisito a los videojuegos.

Rompe Ralph

Rompe Ralph lainformacion.com

Vanellope von Schweetz

Vanellope von Schweetz lainformacion.com

Sargento Calhoun

Sargento Calhoun lainformacion.com

Repara Felix

Repara Felix lainformacion.com

Malos Anónimos

Malos Anónimos lainformacion.com

M. Bison

M. Bison lainformacion.com

Zangief

Zangief lainformacion.com

Neff

Neff lainformacion.com

Q*bert

Q*bert lainformacion.com

Gene

Gene lainformacion.com

Rey Candy

Rey Candy lainformacion.com

Termina la jornada laboral en el salón recreativo y los protagonistas de los videojuegos se toman un descanso. Ryu y Ken, deStreet Fighter II, se relajan en un bar tras una sesión de intensa de patadones en la cara. Han ido en metro. En el intercambiador de trenes, Sonic el erizo se tropieza y pierde un puñado de anillos dorados. Justo al lado, Q*bert y sus compañeros de juego piden limosna. Les han desahuciado.

Estos son algunos de los homenajes que un aficionado a los videojuegos captará mientras veRompe Ralph, la apuesta navideña de Disney que llega mañana a las salas de cine. Rompe Ralph, el protagonista, es una versión rural deDonkey Kongque destroza edificios mientras Repara Felix, un clon de Super Mario, trata de repararlos. Ralph, cansado de ser 'el malo', se escapa de su juego para intentar convertirse en héroe.

Cazar referencias a los personajes de Nintendo, Sega, Capcom y compañía convierte la película en un desafío. Todavía no has terminado de señala que el camarero se parecea cierto fontanero micólogo, cuando ya ha desaparecido de la pantalla la rana deFrogger. Mientras tanto, una pintada en la pared reza que "Aeris vive", negando la trágica muerte del personaje deFinal Fantasy VII. Por eso no tiene sentido hacer un listado interminable de cameos: son decenas, algunos están pensado para fans y lo divertido es descubrirlos por uno mismo. La película también es un juego.

Habla como un videojuego

Además, el matrimonio entre Disney y el videojuego va un poco más allá enRompe Ralph. La película comprende qué son los videojuegos y hace guiños constantes a su forma de narrar. Incluso se atreve a hablar el mismo lenguaje que ellos y hace metáforas con él.

Por ejemplo, explota el concepto de 'glitch' o error del juego. Vanellope von Schweetz, una piloto deSugar Rush (un videojuego de carreras que recuerda a Mario Kart) parpadea de forma extraña y se teletransporta de un lugar a otro sin querer: es una del código que está rota, así que no puede competir con el resto de personajes.

Uno de los escenarios deSugar Rushes un nivel del juego que los programadores nunca acabaron y, en lugar de borrarlo, lo taparon con una montaña. Una de las paredes de la montaña pude atravesarse para acceder a esa pantalla incompleta. Los aficionados conocen este tipo de fallos y el film de Disney lo aprovecha bien.

Rompe Ralphesconde también algo de parodia ácida de los juegos bélicos de moda. Los 'pegatiros' de éxito comoCall of DutyoHaloquedan retratados enHero's Duty, otra de las 'pantallas' de la película. Los personajes de Hero's Duty son soldados hipervitaminados con escopetas grandes y una inteligencia artificial muy limitada que apenas les permite avanzar en línea recta (aunque eso suponga caminar contra una pared) y disparar a todo lo que se mueve.

Este tipo de videojuegos de disparos suelen utilizar la primera persona: el jugador solo ve las manos y el arma del personaje que controla. Rompe Ralph representa esto con mucha gracia: colocando dentro de la acción un robot con una pantalla como cabeza, como si fuera una ventana por la que se asoma el jugador.

Hay escenas que recuerdan a minijuegos, pixelazos, personajes que se mueven a trompicones como en las máquinas de 8 bits, fases bonus, trofeos y sonidos que evocan a las recreativas. Pero sobre todo hay amor por los videojuegos y suficiente nostalgia para compensar un guión algo convencional. Disney ha jugado a ser Pixar y se ha quedado a las puertas, pero ha hecho un trabajo sorprendente.