Aborto.- El obispo de Almería critica la "descalificaciones" a la Iglesia por oponerse a "una enorme degradación moral"

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Alude a las "ganancias comerciales ingentes" que genera la interrupción del embarazo ALMERÍA, 27 (EUROPA PRESS) El obispo de Almería, monseñor Adolfo González Montes, criticó hoy la campaña de descalificación "con los prejuicios de siempre" iniciada contra la Iglesia Católica, con la que pretenden "sofocar", a su juicio, la "conciencia moral" que se rebela ante la reforma de la Ley del Aborto y para la que aseguró no existe demanda a tenor de resistencia que está encontrando ya que, en caso contrario, "sería el exponente de la enorme degradación moral de la sociedad actual". En su carta pastoral, recogida por Europa Press, González Montes rechazó que la iniciativa del Gobierno central "sea un mero asunto político" o una cuestión "de cada uno", por lo que hace un llamamiento a los cristianos para que den "testimonio" de su conciencia de fe ante lo que considera argumentaciones falaces en favor de la "interrupción del embarazo", un "eufemismo" --ahonda-- que "disimula una práctica tan inmoral como abominable". El obispo de Almería aboga por un "cambio de mentalidad y legislación" para fomentar el apoyo a la maternidad "como aportación de mayor excelencia a la sociedad" a través del amparo social, laboral y jurídico del Estado, "además del cariño de los suyos" frente a los "presuntos derechos de la mujer" que la Ley del Aborto dice defender "sin mencionar los derechos del hijo en gestación ni tampoco los del padre". Para González Montes, la reforma legislativa planteada por el Ejecutivo central debe llevar "a la toma de conciencia de la grave amenaza que se cierne sobre el débil ser humano en gestación" más allá de las "descalificaciones" a la Iglesia Católica "por denunciarlo" o las calificaciones de "opinable" dadas al "criterio científico de biólogos y médicos que no se pliegan a la visión oficial de una práctica". Al hilo de esto, alude a las "ganancias comerciales ingentes y escandalosamente inmorales" de las "clínicas abortistas" que derivan de la interrupción del embarazo "para cuantos nos oponemos a la despenalización de la práctica del aborto" al tiempo que achaca a éste el poder de inducir prácticas en los jóvenes que "han dado lugar a una promiscuidad despersonalizadora, que ha empeorado las cosas y ha dado como resultado un alarmante índice de abortos".