Aborto.- Pastoral Familiar de Conferencia Episcopal anima a los católicos a sumarse a la manifestación del domingo

Reig: "Una ley encaminada a afirmar el derecho a destruir la vida humana naciente es radicalmente injusta, y ningún católico la puede apoyar" MADRID, 25 (EUROPA PRESS) La Subcomisión de Familia y Defensa de la Vida de la Conferencia Episcopal Española (CEE) animó hoy a los católicos a sumarse a la manifestación del domingo en contra de la nueva ley del aborto que plantea el Gobierno convocada por la plataforma Derecho a Vivir (DAV). "Como presidente de la Subcomisión para la Pastoral Familiar y Defensa de la Vida de la CEE animo a todos los católicos a coordinar sus acciones y a sumarse a aquellos que comparten la voluntad de proteger el derecho a la vida", aseguró el obispo electo de Alcalá de Henares en entrevista a Europa Press con motivo de la Jornada de la Vida que la Iglesia celebra hoy miércoles. No en vano, "como obispo" de la Iglesia Católica ve "con buenos ojos cualquier iniciativa que promuevan los fieles laicos para defender el derecho a la vida", declaró en relación a esta convocatoria o cualquier otra futura a favor de la vida, aunque no precisó si él mismo acudirá al acto reivindicativo. "Estas iniciativas surgen de su propia responsabilidad y están encaminadas a sensibilizar a la opinión pública y a nuestros gobernantes sobre el drama que supone la práctica del aborto. Este drama se concreta en la muerte de inocentes, en la perversión de la práctica de la medicina y en la falta de ayudas a la mujer, que pasa a ser también víctima de del aborto", incidió. ABORTO: "HOLOCAUSTO SILENCIOSO" La Jornada por la Vida, que se celebra hoy, nace por iniciativa del Papa Juan Pablo II. Fue anunciada para la Iglesia Católica en su Encíclica 'El Evangelio de la vida'. Precisamente, en el contexto de esta jornada, la CEE lanzó hace unos días la campaña 'Protege mi vida' para "sensibilizar sobre la desprotección de la vida naciente y sobre el holocausto silencioso que supone el creciente número de abortos deliberados en España", señaló monseñor Reig. Según el prelado, "la destrucción voluntaria de la vida naciente significa el fracaso estrepitoso de toda la sociedad". En esta línea, sobre si ve necesaria una reforma de la ley del aborto para proteger a las mujeres o para evitar el incremento en el número de interrupciones del embarazo en España, consideró que "lo urgente en España es promover juntos una 'cultura de la vida' que propicie la defensa de la vida humana, la movilización de la maternidad y el desarrollo de políticas familiares justas". Así, apuntó, partiendo de esta 'cultura de la vida' será posible crear instituciones de apoyo a los matrimonios y, en especial, a las madres gestantes para que no se vean abocadas al aborto. Por el contrario, "una ley que vaya encaminada a afirmar el derecho a destruir la vida humana naciente es una ley radicalmente injusta, y ningún católico la puede apoyar". "FRAUDE A LOS ELECTORES" Con todo, valoró que la "promoción" de la nueva ley del aborto, anunciada por el Gobierno de España, "es un fraude a los electores porque no fue anunciada en el programa electoral", además de ser "una injusticia porque no protege al inocente" y "demuestra una gran insensibilidad social porque no tiene como meta la ayuda a la mujer embarazada". "Propiciar el derecho al aborto es el fracaso de todas las políticas sociales", aseveró a este respecto. Finalmente, en torno al apoyo manifestado por numerosas cofradías, que llevaran un lazo blanco durante las procesiones de Semana Santa en contra de la futura norma se mostró contento de que tanto éstas como las demás asociaciones católicas, y de manera especial los movimientos familiares y provida, estén alerta y tomen iniciativas "para detener la llamada 'cultura de la muerte'". "El modo particular de desarrollar estas iniciativas es de su propia competencia", añadió. "Como responsable de la Defensa de la Vida en la CEE quiero poner de manifiesto que cuando la Iglesia declara que el respeto incondicional del derecho a la vida de toda persona inocente -desde la concepción a su muerte natural- es uno de los pilares sobre los que se basa la sociedad civil, quiere simplemente promover un Estado humano, un Estado que reconozca, como su deber primario, la defensa de los derechos fundamentales de la persona humana, especialmente de la más débil (EV 101)", sentenció.