Aborto.- Unas 500 personas se concentran en Santander en defensa de la vida y contra la reforma de la Ley del Aborto

SANTANDER, 29 (EUROPA PRESS) Unas 500 personas se concentraron este mediodía en la plaza Porticada de Santander en defensa de la vida y de la mujer embarazada y contra la reforma de la Ley del Aborto que plantea el Gobierno central. El acto, convocado por Derecho a Vivir y que se celebró simultáneamente con la 'Marcha por la vida' de Madrid, se prolongó por espacio de media hora y concluyó con la petición unánime de "que siga la vida", coreada por los asistentes. Alberto López, representante de Derecho a Vivir en Cantabria, explicó que la vida humana empieza en la concepción y por ello, el Estado y las leyes "deberían protegerla desde ese mismo momento". Al respecto, consideró que si bien la ley actual ofrece una protección "bastante deficiente", con la reforma que se propone "la escasa protección que hay, desaparece". En este sentido, reivindicó la necesidad de protección para las mujeres embarazadas en situaciones "difíciles" y que "se ponga en marcha todo un proyecto de apoyo a la vida". Además, denunció que la reforma que se propone el Gobierno se ha realizado "completamente de espaldas a la sociedad, a puerta cerrada, y quitando todo el debate social". Derecho a Vivir tiene previsto realizar más actos de protesta y movilizaciones en Cantabria si la reforma sigue adelante, el próximo, probablemente en abril. En este sentido, López valoró positivamente la acogida de la concentración de hoy, que "ha superado las expectativas", dijo. El acto en favor del derecho a vivir, el apoyo a la mujer embarazada y con el fin de detener la reforma de la Ley del Aborto se inició con la intervención de José Pérez, médico de la Asociación Cántabra Pro Vida, y continuó con las palabras de Esperanza Rodríguez, presidenta de la citada asociación, quienes expresaron su apoyo a la vida y aseguraron que es posible detener la ley. Posteriormente Alberto López leyó un manifiesto en el Derecho a Vivir exigió que "las leyes protejan el derecho a vivir y a ser madre, amparando la vida en todo momento y circunstancia y ayudando a las mujeres embarazadas a superar cualquier problema que un embarazo imprevisto pueda generarles". Igualmente pidió que "se respete el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario para que pueda cumplir con su compromiso de defender y cuidar la vida y la salud desde el mismo instante de la concepción", y expresó su oposición a una nueva Ley del Aborto "que sólo traerá más muertes y más sufrimiento para miles de mujeres". El acto se cerró con la intervención de José Luis Rosque, profesor de la Universidad de Cantabria y firmante del manifiesto a favor de la vida humana, suscrito por más de mil científicos e intelectuales sobre el aborto. MANIFIESTO En el manifiesto 'Marcha por la vida' se expone "la evidencia científica" de que desde el momento de la fecundación existe una vida humana "digna de ser respetada y protegida", por lo que el aborto supone "la muerte violenta de un ser humano y un terrible drama para la mujer que lo sufre". El número de abortos practicados en España supera ya el millón --en 2007, último año del que hay cifras disponibles, fueron 112.000-- y sin embargo, denuncia Derecho a Vivir, "sigue sin ofrecerse ninguna información ni ayudas sociales a las mujeres embarazadas en situaciones difíciles, mientras que sí existe financiación para que vayan a abortar". En su opinión, el Gobierno pretende aprobar "una ley de aborto libre", que deja al no nacido "completamente desprotegido" y "abandona a las mujeres ante sus problemas, empujándolas al aborto". Además, la norma "considera a los enfermos y discapacitados como seres humanos de segunda categoría, permitiendo que puedan ser eliminados antes de nacer". Según las asociaciones pro vida, con al aborto libre, "el número de niños muertos aumentaría hasta casi el doble, así como el de mujeres que sufrirían los ya conocidos daños físicos y psicológicos que el aborto provoca en ellas". Igualmente denunciaron que el Gobierno pretende que las menores puedan abortar sin el consentimiento paterno, "dejándolas solas y despojando a los padres del derecho a ayudar a sus propias hijas ante la situación de un embarazo inesperado". "Con el aborto todos perdemos, salvo los centros abortistas que seguirán enriqueciéndose a costa del sufrimiento de muchos miles de niños y familias", concluye el manifiesto.