Aído pide "respeto mutuo" pese a la "enorme distancia" en los planteamientos de los creyentes

Aído pide "respeto mutuo" pese a la "enorme distancia" en los planteamientos de los creyentes

Aído pide "respeto mutuo" pese a la "enorme distancia" en los planteamientos de los creyentes

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha concluido tras "las muchas horas" que su equipo y ella misma han estado "escuchando y estudiando argumentos de un lado y de otro" en lo que se refiere a la legislación sobre aborto en España de cara a una futura ley, que la legislación actual "se ha quedado vieja, con demasiado margen para la arbitrariedad" y pidió "respeto mutuo" pese a la "enorme distancia" en los planteamientos de los creyentes.

Según explica Aído en su blog 'Amanece en Cádiz' en un texto titulado 'Lo que nos une y lo que nos separa', la sociedad, pese a "tanto ruido, imágenes de linces protegidos y bebés en peligro --en referencia a la campaña de la Conferencia Episcopal Española--, calificativos más o menos gruesos y argumentos simplistas", la sociedad está de acuerdo en muchas cosas sobre este asunto, según ha constatado "en las muchas horas" que su equipo y ella misma han "estado escuchando y estudiando argumentos de un lado y de otro".

Entre las cuestiones en las que se está de acuerdo enumeró que la situación actual es"manifiestamente mejorable" y que la legislación actual "se ha quedado vieja, con demasiado margen para la arbitrariedad". En este sentido, justificó que basta con comprobar que en el 97% de los casos la interrupción se realiza en base al supuesto de la salud de las mujeres, que no tiene plazo límite en la regulación vigente y señaló que no protege ni ofrece seguridad jurídica a las mujeres, ni al personal sanitario. "Estamos de acuerdo en que la situación actual no satisface a nadie y en que conviene mejorar lo que tenemos", aseveró.

Para ella no sólo los "provida" están a favor de la vida sino "todas y todos". "La mayoría de la sociedad piensa que el aborto es un momento traumático para las mujeres, ytambién, que no hace falta añadir más dolor e inseguridad a ese momento", declaró, y añadió que también se está de acuerdo o se debería estarlo en que las mujeres que deciden interrumpir su embarazo en unos plazos y supuestos perfectamente definidos no tengan que verse incriminadas, enjuiciadas o señaladas y en prevenir embarazos no deseados, en mejorar la educación afectivosexual y en ofrecer mayor información y accesibilidad a los métodos anticonceptivos.

"CURIOSA EXCEPCIÓN INTRODUCIDA POR EL PP"

La ministra constata que la Ley de Autonomía del Paciente permite a cualquier joven operarse de lo que quiera con 16 años sin consentimiento paterno menos las intervenciones que guarden relación con la interrupción voluntaria del embarazo, los ensayos clínicos y la reproducción asistida, "en virtud a una curiosa excepción introducida por el PP en 2002". Así, "a estas alturas de la historia estaremos de acuerdo, en fin, en que un Gobierno responsable debe legislar para toda la sociedad, escuchando, debatiendo e integrando, al menos hasta donde sea posible hacerlo", dice.

Respecto a lo que separa a unos y otros, "que también es mucho", insta a encontrar la norma que la España de hoy merece y que debe recoger el fruto de la experiencia, a fin de ponerla al día y de dotarnos de una legislación clara y equilibrada, en línea con lasque aplican muchos de nuestros socios europeos, "ni más, ni menos".

Aído cuenta entre los aspectos de discordia "si el Estado debe proteger igual a un embrión de una semana, o incluso una célula embrionaria, que a un bebé de meses como el dela famosa foto (de la campaña del Episcopado)" y plantea el debate del derecho de la "vida" desde la concepción o el derecho de la madre a la interrupción durante todo el embarazo, explicando que "al gobierno, le parece razonable establecer un límite marcado por la viabilidad fetal".

"CREENCIAS EN ÁMBITO PRIVADO"

"Si acordamos que la religión es una cosa y la ciencia otra, que las creencias pertenecen al ámbito individual y privado y que debemos legislar para el conjunto de lo público, al menos podremos respetarnos mutuamente, aunque siga separándonos una enormedistancia en nuestros planteamientos", agrega.

Además, sobre la exigencia de consentimiento paterno o del tutor para abortar señala Bibiana Aído que "quizá" se pueda "buscar mejor la manera de eliminar prejuicios y encontrar consensos".

Con todo, concluye que el Gobierno debe "integrar posiciones distintas" y así se "entenderá mejor el enorme esfuerzo", que agradece, "de cientos de personas que en estos días están aportando con buena voluntad su conocimiento y su trabajo para ofrecer a las españolas y los españoles la mejor ley posible". "La Ley que España merece, casi un cuarto de siglo después", sostiene.