Dirigente del PSOE dice que los provida hacen el ridículo, no les sigue nadie y proponen un mundo sin sexo

MADRID, 30 (EUROPA PRESS) La secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, asegura que las organizaciones provida "hacen bastante el ridículo porque no les sigue nadie" y agrega que si estas asociaciones "penalizan a las mujeres que abortan y rechazan la píldora y el preservativo, su única apuesta es la castidad o, mejor dicho, la represión sexual". "Lo único que nos proponen, en realidad, es un mundo sin sexo", destaca la diputada del PSOE en su página personal, recogida por Europa Press. Valenciano señala que los grupos Provida, "en su delirio antiaborto, se han infiltrado en algunas cofradías de la Semana Santa, promoviendo una campaña de lazos blancos en las capuchas" en contra del aborto. Sobre este punto, indica que "tratar de utilizar las procesiones españolas de la Semana Santa para hacer política es el colmo del ultracatólico desesperado" y añade que no se recuerda "una época histórica en la que la Iglesia oficial -y acólitos ultras- hayan estado más lejos de la ciudadanía". Asimismo, aprovecha para burlarse de las iniciativas de estos grupos Provida incluyendo un diálogo atribuido a "Jose, alumno del CEU", que "llama por teléfono a Nacho, estudiante de Derecho en Comillas", ambas universidades privadas católicas. "Oye, tío, ¿hoy vamos de mani anti Zapatero o de procesión? Es para ver cómo me visto", dice uno. "Mejor de mani, ¡las tías de Provida están buenísimas!", responde el otro. JUSTIFICA EL ABORTO PARA NO DISGUTSAR A LOS PADRES Además, la dirigente socialista justifica que las chicas de 16 y 17 años puedan abortar sin consentimiento paterno por el hecho de no querer "dar un disgusto" a sus padres o "si no quieren correr el riesgo de que las obliguen a casarse". "¡Ojalá todas las menores de 18 años tuvieran un ambiente en casa que les permitiera hablar con su madre -o su padre- y tenerlos cerca en los momentos duros! Pero no es así", destaca. Valenciano critica que una chica de 16 años pueda mantener relaciones sexuales consentidas y tenga el derecho de ser madre pero no de abortar. "¿Y si ese embarazo es producto de un 'accidente', como sucede tantas veces? ¿Y si no quiere? ¿Y si jamás pensó que a ella le sucedería? ¿Y si está asustada? ¿Y si se siente culpable?", se pregunta. "¿Por qué no darle el servicio médico adecuado para una interrupción voluntaria de embarazo, la información idónea y el acompañamiento? O ¿acaso es mejor condenarla a un aborto chapucero, a una maternidad no deseada y de riesgo?", agrega.