Javier Urra dice que le "chirría" que una menor pueda abortar sin consentimiento paterno y no pueda comprar alcohol

El psicólogo de la Fiscalía de Menores del TSJM participó en Pamplona en una nueva edición de 'Desayunos con salud'

PAMPLONA, 16 (EUROPA PRESS)

El psicólogo de la Fiscalía de Menores del Tribunal Superior de Justicia de Madrid Javier Urra cuestionó hoy una posible reforma de la ley del aborto que permita a las jóvenes de 16 años abortar sin el consentimiento de los padres y afirmó que le "chirría" el hecho de que una menor pueda abortar y no pueda comprar alcohol, entre otras prohibiciones.

Javier Urra, profesor de Ética Deontológica, que participó en una nueva edición de los 'Desayunos con salud' organizada por el departamento de Salud del Gobierno de Navarra, ofreció sus consideraciones sobre la propuesta del Gobierno central para reformar la ley del aborto y, en concreto, sobre la posibilidad de que a partir de los 16 años se pueda abortar sin consentimiento de los padres y sin informarles.

Urra explicó en su intervención que la mayoría de edad se sitúa en los 18 años, que la compra de alcohol y tabaco no está permitida hasta los 18 años, que el permiso de conducir ciclomotores se puede obtener a los 14 años y el de automóviles a los 18, y que la enseñanza es obligatoria hasta los 16 años.

El experto, que fue primer Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, explicó que a los 14 años un niño puede contraer matrimonio con el consentimiento de los padres, "pero no puede tomar una copita de cava para celebrarlo hasta los 18 años". Javier Urra afirmó que la joven de 16 años parece "inmadura para todo menos para abortar".

Javier Urra afirmó que "el punto central del debate" sobre esta cuestión es el hecho de que la menor no tenga la obligación de informar a sus padres sobre la decisión de abortar. "Me chirría que dentro de labor educativa que tienen los padres, no puedan saber que su hija decide abortar", dijo.

El psicólogo explicó que "para hacerse un piercing en Madrid hace falta madurez reconocida por los psicólogos y permiso de los padres hasta los 18 años" y se preguntó "qué capacidad tiene un padre para actuar si no tiene conocimiento". "A partir de ahí, se está perdiendo uno de los campos de la naturaleza educativa que tenían los padres. Este punto me genera un gran interrogante", señaló.

Además, Urra advirtió de que "se han banalizado ciertos aspectos como la píldora del día después" y añadió que "en Madrid hay profesionales que están agotados de ver a chicas que llegan un lunes sí y otro también para pedir la píldora, entendiéndola como un método anticonceptivo".

En este sentido, afirmó que "sería terrible que se banalizara el tema del aborto, no tanto por la parte moral, que me parece esencial, sino por el daño psíquico que supone para una chica de 15 ó 16 años".

La consejera de Salud del Gobierno de Navarra, María Kutz, se pronunció en la misma línea que Javier Urra, y añadió que "es más importante el conocimiento que el consentimiento". "Por un lado estamos exigiendo a los padres que lleven a los niños al colegio y por otro lado les vamos a quitar la información" sobre la posible decisión de abortar de su hija, apuntó.

"¿Los padres no tienen que saber que su hija de 16 años se ha quedado embarazada? ¿No sería mejor prevenir todos estos embarazos informando a los jóvenes? Estamos hablando de niñas en edad pediátrica, estamos exigiendo a los padres que eduquen, que es su deber, y por otro lado les vamos a decir que cuando una niña de 16 años se quede embarazada no se lo diga a sus padres", advirtió.

María Kutz explicó que "hoy en día esto sería ilegal, pero aparte de eso, genera un debate social tremendo". La consejera reconoció que su partido, UPN, está en contra del aborto, pero afirmó que la propuesta de reforma del Gobierno central "traspasa las ideologías políticas".