Las mujeres que viven en zonas con alto nivel de exposición a plaguicidas tienen mayor riesgo de aborto, según estudio

SEVILLA, 6 (EUROPA PRESS)

Las mujeres embarazadas que viven en zonas con altos niveles de exposición a plaguicidas tienen un mayor riesgo de sufrir una amenaza de parto o un aborto respecto de aquellas que viven en zonas donde el uso de plaguicidas es menor, lo que supone un menor riesgo de exposición a estas sustancias, según revela un estudio epidemiológico andaluz que analizó el período comprendido entre 1998 y 2008.

Para la elaboración de este trabajo, al que ha tenido acceso Europa Press, se seleccionaron una decena de áreas de las geografía andaluza, las cuáles se clasificaron, según su grado de exposición a plaguicidas, en dos grandes grupos.

Así, en el grupo de alta exposición se encontraban los distritos Poniente almeriense, Costa granadina, Costa occidental onubense, Axarquía de Málaga y La Rinconada de Sevilla. En un segundo grupo, el de baja exposición, se seleccionaron Las Lomas de Úbeda (Jaén), Levante almeriense, Almería centro, Valle de los Pedroches (Córdoba) y Jérez de la Frontera.

En cuanto a las patologías seleccionadas para la elaboración de este estudio, los autores del mismo analizaron el comportamiento de la disfunción ovárica y testicular, los abortos y la amenaza de parto.

Así, al comparar los distritos de alto nivel de exposición respecto a los de baja exposición, se encontraron diferencias "estadísticamente significativas en patologías como los abortos y las amenazas de parto". Por contra, el mismo trabajo no encontró diferencias relevantes en enfermedades como la disfunción ovárica.

De igual modo, el mismo trabajo sostienen que cuando se compararon los distritos de baja exposición con los de alta exposición, no se encontraron diferencias significativas en disfunción testicular.

Sea como fuere, los autores de este trabajo sostienen que, "al tratarse de un estudio ecológico, es necesario interpretar estos resultados con la debida cautela". Aún con todo, admiten que sus resultados "podrían llevar al desarrollo de estudios epidemiológicos más específicos que aportarían información más detallada".

En esta investigación han participado la Consejería de Salud andaluza, las universidades de Almería, Granada y Jaén, las delegaciones provinciales de Salud en Málaga y Almería, y los hospitales La Inmaculada y Poniente, en Almería.