Los obispos piden que se proteja la vida del neonato y se ayude a las madres

  • Madrid, 24 mar (EFE).- La Conferencia Episcopal Española (CEE), que celebra mañana la "Jornada por la vida", afirma que la verdadera justicia es la que protege la vida de quienes van a nacer y la que ayuda a las madres gestantes a llevar adelante su embarazo.

Los obispos piden que se proteja la vida del neonato y se ayude a las madres

Los obispos piden que se proteja la vida del neonato y se ayude a las madres

Madrid, 24 mar (EFE).- La Conferencia Episcopal Española (CEE), que celebra mañana la "Jornada por la vida", afirma que la verdadera justicia es la que protege la vida de quienes van a nacer y la que ayuda a las madres gestantes a llevar adelante su embarazo.

En una nota de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida de la CEE, califica de esperanzador el hecho de que "son muchos los esposos que, con generosa responsabilidad, reciben los hijos como el don más precioso del matrimonio".

"Muchas familias que en virtud de una clara opción por la vida, acogen a niños abandonados, a muchachos y jóvenes con dificultades, a discapacitados y a ancianos que viven solos".

Pero, junto a estos hechos, "constatamos la negación de la dignidad propia de la persona humana, desde su concepción hasta su muerte natural, por parte de aquellos que defienden la despenalización del aborto o de la eutanasia", afirman.

"Con profundo dolor, contemplamos cómo esta amenaza a la vida se intensifica en nuestro país ante la anunciada reforma de la ley del aborto", dice la CEE, para añadir que socialmente se va asumiendo "una grave deformación de la verdad en lo que respecta al aborto, que es presentado como una elección justa de la mujer destinada a solucionar un grave problema que le afecta de manera dramática".

"Se llega incluso a incluir el aborto dentro de los llamados derechos a la salud reproductiva", dicen, y, "sin embargo, la auténtica justicia pasa por la custodia del niño que va a nacer y el apoyo integral a la mujer para que pueda superar las dificultades y dar a luz a su hijo".

Los prelados señalan que esta situación va a acompañada "de una evidente paradoja: cada vez es mayor la sensibilidad en nuestra sociedad sobre la necesidad de proteger los embriones de distintas especies animales".

Para los obispos, "esta violación del derecho fundamental del niño a la vida está revestida de un especial dramatismo ante el hecho de que los que atentan contra el ser más indefenso e inocente o lo dejan desamparado son precisamente aquellos que tienen el encargo sagrado de su protección: la madre, el médico y el Estado".

La nota señala también que "son muchas las personas que han asumido las falsedades divulgadas sobre el aborto hasta el punto de interpretarlo no como una acción intrínsecamente mala, sino como un bien que hay que defender o, a lo sumo, como un mal menor que hay que aceptar".

"A este engaño -afirma la CEE- contribuye no sólo la manipulación del lenguaje, sino, de una manera muy directa, la presentación del aborto como solución liberadora ante una situación dramática".

Para los obispos, "la realidad no es así: el hecho cierto, que casi siempre se oculta, es que el aborto produce una grave herida en la madre, sobre todo de carácter psicológico y moral, de tal manera que la mujer se constituye en víctima directa del aborto".

La defensa de la mujer, dicen, no pasa por ofrecerle ayudas técnicas y económicas para abortar, ya que lejos de aliviar su situación, el aborto la agrava de una manera enormemente dolorosa...

La verdadera justicia pasa por la ayuda eficaz e integral a la mujer embarazada para que pueda acoger la vida de su hijo.

Tarea, añade la nota, en la que "está comprometida toda la sociedad, afectada en sus mismas raíces por el drama del aborto, siendo necesario un compromiso político y legislativo para prevenir las causas del aborto y ofrecer a las mujeres todas las ayudas necesarias para llevar adelante su embarazo".

Los obispos piden a los creyentes "un compromiso activo con todas las asociaciones eclesiales que tienen como fin la defensa de la familia y de la vida y que, gracias a Dios, cada vez son más numerosas en nuestro país".