Obama pide un debate "sin prejuicios" en torno al aborto

SOUTH BEND, EEUU (Reuters) - El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió el domingo a los que están a favor y en contra del aborto que entablen un debate "sin prejuicios", en medio de la ola de protestas que generó una invitación para que hablara en una importante universidad católica del país.

La decisión de la prestigiosa Universidad de Notre Dame, en Indiana, de otorgar un grado honorario a Obama e invitarlo a ofrecer el discurso principal en la ceremonia de graduación causó varios días de protestas, pero su discurso arrancó más bien aplausos y hasta ovaciones.

Los que dicen que el apoyo de Obama al derecho al aborto viola la doctrina de la Iglesia Católica querían que la universidad retirara su invitación, a lo que la institución se negó.

En medio de algunas interrupciones, el presidente dijo que reconoce las fuertes emociones que genera el debate sobre el aborto, pero que alienta a ambos bandos a alcanzar un punto en común, como evitar los embarazos no deseados.

"No sugiero que el debate en torno al aborto debe o debería desaparecer", dijo. "Cada lado seguirá sosteniendo su postura ante el público con pasión y convicción. Pero desde luego que podemos hacerlo sin caricaturizar a aquellos que tiene un punto de vista diferente".

"Trabajemos juntos para reducir el número de mujeres que buscan abortar. Reduzcamos los embarazos no deseados. Hagamos que la adopción sea más accesible. Proveamos cuidado y apoyo a las mujeres que tienen a sus niños", afirmó ante una multitud de 12.000 congregada en una gigantesca instalación deportiva.

Si bien su discurso generó ovaciones, en algunas ocasiones se vio interrumpido por los manifestantes, incluyendo uno que gritó "el aborto es asesinato" y fue abucheado por la audiencia.

En la entrada del recinto, cientos de manifestantes protestaron con pancartas que leían "Notre Dame apoya la violencia". Por la tarde ya habían sido arrestados 22 manifestantes que atravesaron el perímetro fijado por la policía, de acuerdo con fuentes policiales.

La religión católica es practicada por casi una cuarta parte de la población estadounidense.