Absueltos de un alijo de 3.000 kilos porque su barco se hundió por sobrepeso

  • Sevilla, 22 abr (EFE).- La Audiencia de Sevilla ha absuelto a ocho presuntos traficantes de droga que fueron detenidos en alta mar con unos 2.500 o 3.000 kilos de hachís, ya que su barco se hundió cuando era remolcado a puerto y no se pudo comprobar la cantidad ni pureza de la supuesta droga transportada.

Absueltos de un alijo de 3.000 kilos porque su barco se hundió por sobrepeso

Absueltos de un alijo de 3.000 kilos porque su barco se hundió por sobrepeso

Sevilla, 22 abr (EFE).- La Audiencia de Sevilla ha absuelto a ocho presuntos traficantes de droga que fueron detenidos en alta mar con unos 2.500 o 3.000 kilos de hachís, ya que su barco se hundió cuando era remolcado a puerto y no se pudo comprobar la cantidad ni pureza de la supuesta droga transportada.

La Sección Tercera de la Audiencia, en una sentencia a la que ha tenido acceso Efe, deja los diez años de cárcel que pidió el fiscal para cada acusado reducidos a seis meses de prisión impuestos a uno de ellos por intentar huir de la Policía cuando lo detuvo el 13 de marzo de 2006 en Dos Hermanas (Sevilla).

Explica la sentencia que el Servicio de Vigilancia Aduanera abordó el 24 de septiembre de 2005, en aguas internacionales a 70 millas de Larache (Marruecos) la nave "Capricornio I", cargada con 80 bultos de unos 35 o 40 kilos cada uno, lo que hacía un total de entre 2.500 y 3.000 kilos de una sustancia "cuyo olor era semejante al hachís", según los agentes que intervinieron.

Sin embargo, durante el remolque de la nave hacia el puerto de Cádiz, en la madrugada del 27 de septiembre, el único motor falló y la bañera de popa empezó a inundarse de agua como consecuencia del exceso de peso, por lo que los traficantes y agentes tuvieron que saltar al agua, de donde fueron rescatados por una patrullera.

Por ello, no pudo analizarse el contenido de las sacas de arpillera ni determinar la pureza de su contenido, pues el hundimiento impidió recuperar "siquiera una mínima parte del contenido de la mercancía transportada", dicen los jueces, que consideran que "nos encontramos ante un ayuno de pruebas".

Tampoco condenan a A.M.N., esposa del presunto organizador y financiero del alijo, J.G.G., para quien el fiscal pidió cuatro años de cárcel por blanqueo de capitales por haber comprado con dinero procedente del narcotráfico una parcela en la localidad sevillana de Coria del Río y tres coches de marca Mercedes, Audi y Citroen.

En ese sentido, explican los jueces que el matrimonio se dedicó durante un tiempo al negocio de la compraventa de coches y que la mujer cotizó entre 1980 y 1996 como jornalera agrícola.

La sentencia absolutoria anula además las escuchas telefónicas autorizadas por el juez del teléfono móvil del acusado M.R.G., y en las que se basó la operación policial.

Así, dice el fallo que la solicitud de la Policía al juez "no aportó más que sospechas, pero no indicios racionales concretos y específicos" de las actividades ilícitas de los acusados, y lo mismo puede decirse de las reuniones del imputado J.G.G. con M.R.G. y otras personas desconocidas.

Según la acusación inicial de la Fiscalía, M.R.O. era el responsable de organizar las transacciones de droga, J.D.S. pilotaba las embarcaciones que traían el hachís de Marruecos a España y el marroquí A.T.R. era el intermediario con los propietarios de la droga en el país africano.

El "Capricornio I", que presuntamente había salido de Estepona (Málaga) y había cargado el hachís en Marruecos, portaba una carga valorada entre 3,1 y 3,7 millones de euros, según la Fiscalía sevillana.