El 71% de los españoles y la mitad de los fumadores piden endurecer la Ley Antitabaco, según un estudio

Los médicos de Atención Primaria alertan de que el efecto de la norma "empieza a diluirse" ya que desciende la predisposición de los fumadores a dejar el hábito

MADRID, 21 (EUROPA PRESS)

El 71 por ciento de los españoles son partidarios de reformar la actual Ley Antitabaco para prohibir fumar en todos los espacios públicos, incluidos bares y restaurantes, según los resultados de una encuesta realizada por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) con casi 4.000 ciudadanos, de los que 1.168 eran fumadores. De hecho, el 50 por ciento de estos encuestados fumadores también están a favor de una ley "más severa".

En el marco de la 'X semana sin humo' que celebra esta sociedad la próxima semana bajo el lema 'La vida sin humo sabe mejor', el coordinador de esta iniciativa, el doctor Xulio Castañal, explicó que los beneficios que ofreció la norma aprobada hace tres años "se están atenuando" y, de hecho, persiste la tasa de fumadores en España de un 30 por ciento de la población, en torno a 12 millones de personas.

Por ello, añadió este experto, desde semFYC consideran que debe reformarse la Ley para que "la libertad de los que no fuman se convierta en un derecho cuando entran en un bar o una cafetería".

Además, advierten de que de los 350.000 establecimientos hosteleros que hay en toda España sólo un 14 por ciento, unos 40.000, están libres de humo, por lo que, apuntó el presidente de semFYC, Luis Aguilera, la hostelería es el "punto débil" de la Ley Antitabaco ya que, del mismo modo, los trabajadores de estos locales "no pueden ejercer su derecho de no respirar humo de tabaco para proteger su salud".

La demanda de los ciudadanos se sustenta en que el 92 por ciento considera que el tabaquismo pasivo es nocivo para la salud. Es más, según esta encuesta existe una alta percepción de los riesgos que conlleva ya que el 87 por ciento saben que provoca cáncer de pulmón y el 80 por ciento asumen que provoca infarto de miocardio. De hecho, cada año se estima que en España mueren unas 6.000 personas por tabaquismo pasivo.

En otro sentido, el doctor Castañal señaló que "los efectos de Ley empiezan a diluirse" y cada vez son menos los fumadores que reconocen abandonar el hábito tabáquico. A pesar de que desde la entrada en vigor de la Ley se estima que un millón de ciudadanos han dejado de fumar, la encuesta refleja una menor predisposición de los fumadores a ello.

Así, sólo el 16 por ciento de los fumadores encuestados aseguraban estar dispuestos a dejar de fumar o, al menos, a planteárselo, algo que hace un año, en una encuesta similar, reconocía un 27 por ciento de la población. "El efecto de la Ley sirvió para que la gente se animara a dejar de fumar, pero ya se está pasando", señaló el coordinador del estudio.

EL TRATAMIENTO: ENTRE 300 Y 400 EUROS

Junto con la reforma de la Ley Antitabaco que piden los ciudadanos, los médicos de Atención Primaria exigen la financiación de los tratamientos del tabaquismo dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS) ya que su coste efectividad está garantizado. Incluyendo el tratamiento farmacológico y la atención a estos pacientes, el coste total está entre 300 y 400 euros pero, por el momento, Navarra es la única comunidad que lo incluye en su cartera de servicios.

Según el presidente de semFYC, el doctor Aguilera, "el tratamiento del tabaquismo está discriminado" frente a otros como el del colesterol, la diabetes, la adicción al alcohol o la hipertensión a pesar de ser, en el caso de este último, cuatro veces más efectivo.

En el caso de la prohibición del tabaco en bares y restaurantes, Aguilera aseguró que es una medida que "no va a causar efectos económicos negativos" como demuestra su aplicación en otros países en los que, por contra, si que se ha percibido una reducción de los ingresos por infarto de miocardio. En Italia, desde su aplicación han bajado en un 11 por ciento.

Además, no descartaron otras medidas como la subida del precio del tabaco ya que, apuntó Castañal, "provocaría una disminución del consumo, sobre todo en gente joven". De hecho, la edad de inicio del consumo habitual de tabaco está en los 17 años.