FAD pide "sustituir" el Plan Nacional sobre Drogas para acabar con su "desintonía" con la nueva realidad del consumidor

Dicen que los programas de prevención son "poco eficaces" porque emplean los enfoques que se usaron contra la heroína en los años 80

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

La Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) apostó hoy por "sustituir" la actual Estrategia Nacional sobre Drogas, aprobada este año para su desarrollo hasta 2016, ya que sus planteamientos de prevención y tratamiento de los problemas con los estupefacientes están "en desintonía con la realidad" y por ello son "poco eficaces".

Este fue el mensaje trasmitido hoy por el director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), Ignacio Calderón, y por el director de comunicación de esta organización, Eusebio Megías, quienes presentaron un decálogo de propuestas para un plan mejorado.

Según Calderón, los planteamientos de la actual estrategia nacional sobre Drogas "son los mismos" que se emplearon por primera vez en los años 80 para atajar en España el consumo de heroína, una droga que generó un gran miedo social porque atacaba "a la esencia de la sociedad", generando marginación y delincuencia en sus usuarios.

Sin embargo, apuntó el presidente de la FAD, las características de los estupefacientes de hoy en día, el perfil de sus consumidores y el contexto social en el que viven "han cambiado" y presentan "notables diferencias" respecto a las circunstancias de años atrás, por lo que se impone la necesidad de revisar el enfoque de la lucha.

"Las drogas están integradas en el contexto social y forman parte del 'modus vivendi' de jóvenes y adultos, una diferencia notable respecto a lo que ocurría en los años 80", señaló Calderón, para quien los cambios experimentados por "el fenómeno de las drogas" están "confundiendo y desorientando" a la sociedad.

"ALGO ESTÁ FALLANDO" CON LAS LEYES

A su juicio, "algo está fallando" si las leyes prohíben a los menores beber alcohol antes de cumplir los 18 años y las encuestas indican que, a los 13 años, los adolescentes ya han tomado su primera copa, por lo que parece evidente la necesidad de "revisar" estas directrices, ya que ve "perverso tener leyes que no se cumplen".

Ante esta situación, la FAD propone un cambio de mentalidad que haga más eficaces las iniciativas contra la droga y fomenten el autocontrol entre los adultos, pero sobre todo entre los jóvenes, para que tomen "decisiones libres con la menor vulnerabilidad". La "herramienta básica", según Calderón, es "educar desde la infancia".

En su decálogo de sugerencias, apuntan sustituir la "mirada sanitarista" que ahora se realiza del problema de las drogas por una "visión global" que enfrente el consumo "no sólo como un problema sanitario, sino como un fenómeno cultural" a través del que los ciudadanos buscan integrarse en su círculo, ya que, según Megías, ahora el marginado no es quien consume, sino el que no lo hace.

Asimismo, apuestan por "reformular los indicadores del consumo", que antes eran factores como la delincuencia, la marginación o la muerte, para poder realizar un verdadero seguimiento del problema con indicadores vigentes hoy, como los problemas de integración familiar que genera el consumo, de rendimiento escolar o de violencia.

"NO TODO CONSUMIDOR ES ADICTO"

Además, piden "renovar las estrategias preventivas" en función del cambio de motivación de los consumidores, que antes tomaba estupefacientes "para evadirse de los problemas" y que ahora lo hace "para divertirse", sobre todo en fin de semana. "No tiene sentido por tanto, emplear las mismas estrategias preventivas, es necesario repensarlas y replantear tácticas y objetivos", recalcó.

También ven necesario cambiar "las fórmulas de tratamiento" y adaptarlas a los distintos niveles de consumo, ya que, según Megías, "no todo consumidor es adicto" y "no todas las sustancias tienen los mismos riesgos", ya que "consumo no es igual a problema" en todos los casos porque tomar drogas es "una decisión personal" que nada tiene que ver con condicionantes biológicos, sí vinculados con la adicción.

Consideran también imprescindible dejar de considerar el problema de las drogas como exclusivo de la juventud, ya que lo es "de toda la sociedad", y "replantearse la coherencia y la operatividad de las leyes" sobre estas sustancias, que son necesarias, acompañadas de la educación para el autocontrol, pero que en muchos casos, como el del consumo de alcohol entre menores, no se cumplen.