La mujer que supuestamente dio droga a un cura de la cárcel Modelo dice no conocerle

BARCELONA, 16 (EUROPA PRESS) La mujer que supuestamente entregó un porta-CD con 50,8 gramos de hachís y ocho de heroína a un cura de la cárcel Modelo de Barcelona negó hoy conocer al párroco ni haberle entregado el estuche con la droga la mañana del 2 de marzo de 2006, como sostiene el capellán. Decenas de personas se amontonaron ante la Sección Segunda de la Audiencia de Barcelona para apoyar al sacerdote, Andreu O.T., quien, junto al reo al que presuntamente entregó la droga, se enfrenta a diez años de prisión por un delito contra la salud pública, la pena máxima. El párroco explicó que quedó con Carmen A.S. junto a la estación de Metro de Entença, cerca de la Modelo, pues trataba de hacer de "puente" entre los reclusos y sus familias, y la mujer le dio el porta-CD y una toallita rosa. "Si hubiera tenido sospechas, no se lo hubiera dado. Soy un luchador contra la droga", agregó el cura. Aprovechando que el otro acusado, Benjamín C.C., había pedido verle, le llamó a la capilla y le entregó los dos objetos que le había dado la mujer, a la que el reo dijo hoy no conocer. "Me pareció muy sentimental y romántico", dijo Andreu O.T. en referencia al color del paño, que, según la fiscal, debía servir para que el destinatario final de la droga le identificara. "Debía entregárselo a otro chico", explicó Benjamín C.C., quien, en instrucción, afirmó que era la tercera vez que ese mes introducía sustancias estupefacientes en la cárcel. Hoy aseguró que el encargo del párroco le extrañó "un poco" y sospechó que en el estuche podía haber droga, aunque accedió por miedo: "Tenía deudas con otros presos y había recibido amenazas". Los funcionarios de prisiones sospechaban que entraban droga en la cárcel con la ayuda de voluntarios. Ese día, uno vigilante recibió un chivatazo y cachearon a Benjamín C.C. cuando regresó a la galería 4, donde estaba desde hacía dos meses por presuntamente entrar trankimazin en la cárcel aprovechando un vis-à-vis. El director del centro explicó que el porta-CD tenía un "abultamiento extraño" y otro funcionario aseguró que el hachís "olía que espantaba", aunque tuvieron que romper la tela que recubría el estuche para encontrar los 60 gramos de droga. Entre los separadores, también había unos CD y un sobre dirigido a Benjamín. Sin embargo, como destacó el abogado del párroco, Cristóbal Martell, uno de los funcionarios reconoció que "al principio no notaba nada, pero sabía que tenía que estar ahí (en el porta-CD) porque él (el reo) no llevaba nada" y se fiaban del chivatazo que habían recibido minutos antes. El responsable de la prisión dijo que cuando hallaron la droga, le hicieron una fotografía y la guardaron en una caja fuerte, a la que tenían acceso varias personas y donde permaneció seis días hasta que los Mossos d'Esquadra fueron a buscarla, por lo que el otro letrado, Andrés Imbernon, puso en duda la cadena de custodia. Tras los alegatos finales, el juicio quedó visto para sentencia.