La ONU advierte a Bolivia que infringe tratados internacionales contra drogas

  • Viena, 19 feb (EFE).- El órgano de la ONU encargado de velar por el cumplimiento de los tratados internacionales sobre drogas ha advertido a Bolivia de que infringe los convenios al permitir el tradicional masticado de la hoja de coca.

La ONU advierte a Bolivia que infringe tratados internacionales contra drogas

La ONU advierte a Bolivia que infringe tratados internacionales contra drogas

Viena, 19 feb (EFE).- El órgano de la ONU encargado de velar por el cumplimiento de los tratados internacionales sobre drogas ha advertido a Bolivia de que infringe los convenios al permitir el tradicional masticado de la hoja de coca.

"La legislación nacional permite cultivar y consumir hoja de coca con fines no médicos y, en particular, masticar hoja de coca. Ello es contrario a las disposiciones de la Convención de 1961", explica la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) en su informe anual sobre las drogas 2008.

La Junta, un órgano independiente dentro del sistema de Naciones Unidas, indicó que dicho tratado obliga a los Estados a limitar exclusivamente los estupefacientes "a los fines médicos y científicos".

La JIFE ya pidió en el informe del año pasado un cambio legal para "abolir o prohibir" la práctica de masticar hoja de coca, lo que generó fuertes protestas del Gobierno boliviano.

La planta, incluida entre los estupefacientes prohibidos por la ONU, además de ser la base para fabricar cocaína tras un procesamiento químico, en su estado natural se emplea en Bolivia en usos medicinales, nutricionales y rituales.

Este año la Junta no ha pedido de forma tan clara que Bolivia emprenda acciones contra esa práctica tradicional, pero ha dejado claro que "sigue preocupada por ciertos aspectos de la política de fiscalización de drogas de Bolivia, que infringen los tratados internacionales de drogas".

El órgano fiscalizador de la ONU también tomó nota de que Bolivia está revisando su "legislación en materia de fiscalización de drogas con miras a permitir el uso de hoja de coca con fines tradicionales y para una amplia gama de productos industriales, algunos destinados a la exportación".

Por ello "insta" a La Paz a que vele que esas medidas no supongan una violación de la Convención de 1961, donde se explicita que todas esas prácticas están prohibidas.

Sobre la reivindicación de la hoja de coca como elemento tradicional de la cultura indígena, la JIFE es clara: "en los tratados de fiscalización internacional de drogas no se acepta la existencia de un 'derecho' a poseer estupefacientes o sustancias sicotrópicas, salvo para utilizarlos con fines médicos o científicos".

"La posición de la hoja de coca en la Lista I de la Convención de 1961 es clara: el consumo de hoja de coca sin la extracción previa de sus principales alcaloides activos, incluida la cocaína, a menos que sea con fines terapéuticos, está prohibido", concluye la Junta.

En 2008 el Ejecutivo boliviano, liderado por Evo Morales, que es aún el principal dirigente cocalero de su país, calificó de "colonialista" y un atentado contra las tradiciones indígenas las peticiones de la JIFE de acabar con el masticado de coca.

Después de Colombia y Perú, Bolivia es el tercer mayor productor de hoja de coca con unas 28.900 hectáreas en 2007, un cinco por ciento más que el año anterior.