Socías destaca el aumento de la entrada de droga a Baleares tras incautarse 694 kg de cocaína y 26 de heroína en 2008

Remarca que la Policía y la Guardia Civil trabaja para que Baleares "no se convierta en puerta de entrada" de la droga a Europa PALMA DE MALLORCA, 17 (EUROPA PRESS) El delegado del Gobierno, Ramón Socías, destacó hoy el aumento de la entrada de droga a Baleares, después de que la Policía Nacional y la Guardia Civil incautaran 694 kilos de cocaína y 26 kilos de heroína en 2008, frente a los 51,9 y 15 kilos, respectivamente que decomisaron el año anterior. En una rueda de prensa, Socías achacó este incremento al "refuerzo" de los medios de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra la droga y, en este sentido, recalcó que las islas cuentan con más policías y guardias civiles que nunca para combatir el crimen organizado, si bien admitió que el aumento también se debe a que "entra mucha droga" en el archipiélago. Así, remarcó que la Policía y la Guardia Civil trabaja para que Baleares "no se convierta en puerta de entrada" de la droga al Estado y a Europa y para desmantelar los pequeños puntos de venta, que, según señaló, han aumentado debido a la crisis económica, ya que hay personas que "se tiran a la calle para hacer menudeo y poder subsistir". Además, añadió que algunas personas comienzan a consumir drogas blandas, como el hachís, para "evadirse" de la actual situación económica y, en este sentido, detalló que en 2008, se aprehendieron 36,7 toneladas de esta droga, así como 416 kilos de marihuana; 317 kilos de cannabis; 140 unidades de LSD; 24.359 unidades de éxtasis; 5 dosis de éxtasis líquido; 1.474 dosis de psicofármacos y 29 dosis de aceite de hachís. Respecto a la cocaína, recalcó que se ha decomisado 694 kilos (609 en Mallorca, 10 en Menorca y 75 en Ibiza), lo que supone un 1.234 por ciento más que en 2007, mientras que se incautaron 26 kilos de heroína (25 en Mallorca, 0,1 en Menorca y 0,5 en Ibiza), lo que representa un aumento del 73 por ciento, en relación al año anterior. Socías recalcó que pese a este fuerte aumento en la aprehensión de sustancias estupefacientes y al incremento en las detenciones y condenas por tráfico de drogas, no quiere ser "triunfalista", debido a que, a su juicio, "no podemos bajar los brazos porque Baleares está en el punto de ruta de entrada de droga hacia la península y Europa". Así, resaltó que la Policía y la Guardia Civil mantiene una colaboración internacional con otros cuerpos policiales para evitar el riesgo de que los aeropuertos de Baleares se conviertan en una "puerta de entrada" de la droga, ya que los narcotraficantes "han comenzado a utilizar esta vía ante las dificultades que supone traer las sustancias por mar ante la fuerte vigilancia aduanera y al refuerzo de la flota de patrulleras en los últimos cuatro años". CAMBIO DE RUTAS "Si hemos incautado mucha droga significa que entra mucha en Baleares, porque si llegara menos no decomisaríamos tanto", insistió el delegado, quien reconoció que es "muy difícil" alcanzar un nivel de droga cero en Baleares, pese a que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "trabajan con este objetivo". Respecto a la nacionalidad de los narcotraficantes, Socías apuntó que la mayoría de ellos son españoles porque "conocen mejor el territorio", seguidos de los del Magreb y Sudamérica. Concretamente, indicó que mayoritariamente, la droga que procede del Magreb es el hachís, que llega a las islas a través de planeadoras que recorren la distancia entre África y Baleares en tres o cuatro horas. Por otro lado, el delegado desveló que ha cambiado la ruta de llegada de la cocaína, ya que antes entraba a través de la vía aérea entre Sudamérica y Madrid u Holanda y, posteriormente, Baleares, mientras que ahora se traslada desde Sudamérica al África negra y, a continuación, se transporta a la península o a Baleares. Finalmente, indicó que cuando se han incautado muchos kilos de cocaína en Baleares, se ha puesto de manifiesto que las islas no eran su destino principal, debido a que el mercado del archipiélago "no tiene capacidad para acoger" estas grandes cantidades de droga, de forma que sólo es un punto de paso para trasladarlas a la península y a otras ciudades de Europa.