Suspendido el juicio por la compra de cocaína robada en el Puerto de Barcelona

BARCELONA, 14 (EUROPA PRESS)

La Audiencia de Barcelona suspendió hoy el juicio contra Gladys B.C. y Rubén Darío R.V., quienes, en febrero de 2005, presuntamente intentaron comprar 100 de los 400 kilos de cocaína que fueron robados de un contenedor frigorífico que tres meses antes llegó desde Venezuela al Puerto de Barcelona repleto de gambas congeladas, entre las que había escondidos 974 paquetes con un total 1.077 kilos de cocaína.

El abogado de uno de los acusados sufrió un accidente al caer desde una altura de tres metros, lo que le impidió asistir al juicio --que iba a celebrarse hoy y mañana en la Sección Segunda--. Es por ello que el tribunal decidió aplazar la vista hasta septiembre con el fin de garantizar el derecho de defensa de su cliente.

La agencia antidrogas de Estados Unidos, la DEA, alertó a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de que el 21 de noviembre llegaría al Puerto de Barcelona el buque 'Hispanota' con droga, por lo que se montó un dispositivo policial para detener a los destinatarios.

Sin embargo, según explica la Fiscalía en su escrito de acusación, nadie se hizo cargo del contenedor y la Guardia Civil decidió infiltrar a un agente en la red de narcotraficantes, que permitió contactar con un tercer procesado, Mateo Ángel M., quien iba a ser juzgado por tenencia ilícita de armas, delito por el que se enfrenta a dos años de prisión.

Durante una reunión el 20 de enero en Madrid, Mateo Ángel M. encargó la compra de 400 kilos de cocaína al agente encubierto, pues sabía que se había producido el robo de la droga en el Puerto. Seis días después, el policía le entregó la mercancía --que había sido sustituida por sal-- en un área de servicio de la autopista AP-7 y el acusado la llevó hasta una urbanización de Albatea (Alicante), donde fue detenido con una pistola manipulada.

Mateo Ángel M. se prestó a colaborar con la Guardia Civil y, a través del colombiano que le puso en contacto con el agente encubierto, se citó el 2 de febrero con Gladys B.C. en la cafetería de la estación de Renfe de Alicante. La mujer llegó desde Madrid acompañada de Rubén Darío R.V., quien se encargó de vigilar la zona.

Gladys B.C. dijo a Mateo Ángel M. y al agente de paisano que le acompañaba que ese día se llevaría 50 kilos de cocaína y al día siguiente otros 50, por lo que, cuando llegó Rubén Darío R.V., los cuatro fueron al aparcamiento donde estaba la furgoneta y fue entonces cuando les detuvieron por presuntamente pertenecer a una red internacional de narcotráfico.

En base al grave daño que la cocaína causa en la salud, la gran cantidad de droga y a los indicios de que los procesados pertenecían a un grupo internacional de narcotráfico, la Fiscalía pide que se condene a Gladys B.C. y Rubén Darío R.V. a 16 años de prisión y a una multa de 66 millones de euros, unas cinco veces el valor de la droga.

EL ROBO DE LOS 400 KILOS

Gladys B.C. y Rubén Darío R.V. serán juzgados por intentar traficar con la droga sustraída en el Puerto de Barcelona, pero el robo sigue siendo investigado por la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Martorell (Barcelona), quien ha decretado el secreto de sumario sobre el caso.

Por el momento, la juez instructora ha imputado a nueve guardias civiles y un ex inspector jefe de la Policía Nacional porque supuestamente pudieron informar de la presencia del contenedor a una banda de narcotraficantes e indicarles cómo debían actuar a cambio de grandes cantidades de dinero. En algunas escuchas telefónicas, los delincuentes se jactaban de la protección policial y explicaban los encuentros clandestinos que mantenían.