Fiscales y jueces colombianos son "disociales, impulsivos y obsesivos"

  • Bogotá, 20 abr (EFE).- Un estudio sobre los funcionarios de la administración de justicia en Colombia reveló que nueve de cada diez tienen "rasgos de personalidad muy marcados" debido a sus actitudes impulsivas, obsesivas o ansiosas que terminan incidiendo en sus fallos, según destaca hoy la prensa local.

Fiscales y jueces colombianos son "disociales, impulsivos y obsesivos"

Fiscales y jueces colombianos son "disociales, impulsivos y obsesivos"

Bogotá, 20 abr (EFE).- Un estudio sobre los funcionarios de la administración de justicia en Colombia reveló que nueve de cada diez tienen "rasgos de personalidad muy marcados" debido a sus actitudes impulsivas, obsesivas o ansiosas que terminan incidiendo en sus fallos, según destaca hoy la prensa local.

El informe, realizado por el Instituto de Estudios de la Procuraduría y publicado por el diario bogotano El Tiempo, intenta por primera vez acercarse a la realidad sicológica de los jueces, fiscales, procuradores y defensores en Colombia.

Las actitudes de los administradores de justicia pasan por los "disociales" (que tienen tendencia a violar normas o a desconocer los derechos de los demás), por los paranoides y los impulsivos.

El Tiempo reseñó que aunque son actitudes que se manifiestan en todos los grupos sociales, tratándose de la administración de justicia "terminan siendo determinantes".

Según el estudio, 51 por ciento tenían rasgos "disociales" y de ellos 2,3 por ciento reflejaba ya un transtorno de personalidad en ese sentido.

"¿No es acaso el control del rompimiento de la norma social el propósito que se persigue con un sistema jurídico? ¿Entonces, son los operadores de ese sistema los transgresores de la norma social?", se cuestiona el Ministerio Público en el informe, según el matutino.

Tres de cada 10 entrevistados (35,2 por ciento) que son responsables de administración de justicia tienen rasgos obsesivo-compulsivos, es decir, que tienen ideas fijas sobre determinados temas.

Los investigadores señalaron que la obsesión puede ser un rasgo positivo cuando los funcionarios se enfocan en conseguir las pruebas de un caso y no descansan hasta tanto las tengan.

El problema está cuando existen algunos prejuicios, especialmente en delitos sexuales, añadieron.

Entre las respuestas de los encargados de hacer justicia que se revelan en el estudio están el que los agresores sexuales nunca "se recuperan; esa gente no tiene cura" y que para ganar un juicio "es importante poner a la víctima a hablar, eso ablanda al juez e impacta al público".

"Las mujeres son irracionales. Por lo tanto sus argumentos, señora fiscal, también lo son. De ahí que su solicitud es rechazada", fueron las palabras de un juez que están contenidas en una transcripción literal de un proceso y que aparecen como pruebas de los prejuicios en el informe.

En un 17 por ciento de los casos analizados hubo comportamientos paranoides, que puede provocar a un fiscal o un defensor tomar como asunto personal los procesos.

Por otra parte, el 16 por ciento reportan rasgos de ansiedad como tensión emocional, temor, inseguridad y miedo a la crítica.

La Procuraduría también encontró que la carga laboral es excesiva y afecta emocionalmente a los operadores de justicia.

Para el estudio, se entrevistaron y analizaron el comportamiento de 512 funcionarios y se observaron 230 audiencias realizadas en ocho de las principales ciudades de Colombia.