Acusado uruguayo por caso Berríos denuncia que la justicia actúa por venganza

  • Montevideo, 11 abr (EFE).- El ex militar uruguayo Tomás Cassella, a la espera de juicio en Chile por su supuesta participación en la muerte en Uruguay del químico Eugenio Berríos, acusó hoy a la justicia del país andino de actuar por "venganza" y en busca de "revancha".

Acusado uruguayo por caso Berríos denuncia que la justicia actúa por venganza

Acusado uruguayo por caso Berríos denuncia que la justicia actúa por venganza

Montevideo, 11 abr (EFE).- El ex militar uruguayo Tomás Cassella, a la espera de juicio en Chile por su supuesta participación en la muerte en Uruguay del químico Eugenio Berríos, acusó hoy a la justicia del país andino de actuar por "venganza" y en busca de "revancha".

En una entrevista publicada por el diario El País, el antiguo coronel afirmó desde Chile, donde se encuentra retenido hace tres años, que los jueces encargados del caso Berríos sólo buscan "ascender" y que en Chile "el que procesa más milicos tiene más posibilidades".

Casella y otros dos ex militares uruguayos están acusados de secuestro y asociación ilícita por supuestamente haber participado en la desaparición y asesinato de Berríos, colaborador de la policía secreta del dictador chileno Augusto Pinochet.

Berríos, a quien se atribuye la fabricación de gas sarín para la eliminación de opositores a Pinochet, fue sacado de Chile en 1991 para evitar que declarara en el juicio por el asesinato del ex canciller Orlando Letelier.

El agente fue visto por última vez en 1992, cuando se presentó en una comisaría de Uruguay para denunciar que estaba secuestrado, pero fue entregado a unos militares y no se supo más de él, hasta que en abril de 1995 fue encontrado su cadáver en una playa de ese país, atado y con disparos en el cráneo.

Según denunció el ex militar, pese a haber sido extraditados hace tres años desde su país para afrontar el juicio, aún están por presentar su primer escrito de defensa, además de estar encausados por delitos que ya están prescritos.

Asimismo, Casella señaló que en la causa se han presentado documentos falsos y que los jueces no han tomado ninguna medida al respecto.

El ex coronel se declaró inocente de las acusaciones contra él y sus compañeros, los también coroneles Eduardo Radaelli y Wellington Sarli, puesto que no tenían "ningún tipo de interés", ni sabían que era Berríos, y que de haberlo sabido tampoco "habrían hecho nada".

Además, Casella denunció que en los tres años que lleva retenido en Chile con una orden de arraigo, nunca han recibido atención sanitaria por parte de la justicia y que permanecen con visa de turista pese al tiempo transcurrido desde su llegada al país.

"Si nos muriéramos acá nos entierran con diarios, porque para Chile no existimos. Tenemos prohibido trabajar, vivimos de nuestro sueldo y la defensa la tenemos que pagar nosotros con la colaboración de clubes militares", afirmó el ex militar.

La acusación contra los uniformados uruguayos pidió que sean condenados a 25 años de prisión por este caso.

En Chile, por el caso de Berríos, también fueron procesados una decena de militares de ese país, para quienes fueron solicitadas condenas que oscilan entre los 20 y los 40 años de reclusión.